Tras un susto, es más fácil dejar de fumar que bajar de peso

Un estudio demuestra que las personas que fuman tienen más probabilidades de dejar el vicio que las personas con obesidad
Men's Health , 14-11-2017
Tras un susto, es más fácil dejar de fumar que bajar de peso
Tras un susto, es más fácil dejar de fumar que bajar de peso
Según un estudio del que se hace eco "The New York Times", los fumadores tienen 3 veces más probabilidades de dejar de fumar si reciben una señal de alerta, como un ataque al corazón, apoplejía o el diagnóstico de que padecen cáncer pulmonar, que las personas que sufren sobrepeso, que pierden a lo sumo, 1 o 2 kilos después de haber sido diagnosticadas con una enfermedad seria como algún trastorno cardiovascular o diabetes.

No está del todo claro porqué una cardiopatía mueve a los pacientes a dejar de fumar pero no a bajar de peso. La autora del estudio especula que la mayoría de los planes de salud no contemplan programas para bajar de peso y sí para dejar de fumar. Otra posible causa es que el tabaco se percibe más mortífero que los kilos de más, por más que el principal asesino de hombres sea el infarto (íntimamente relacionado, en muchos casos, con la obesidad).

"La gente realmente está abierta a cambiar su comportamiento después de un problema de salud y esto podría abrir una ventana de oportunidades", indica Patricia S. Keenan, profesora adjunta del área de políticas sanitarias de la Escuela de Medicina de Yale (EE.UU.) y autora del estudio.

Para la investigación, la doctora Keenan analizó información del Estudio de Salud y Jubilación, una encuesta que contiene datos detallados (reunidos de manera anual entre 1992 y 2000), entre ellos 20.221 obesos y 7.764 fumadores.

Mientras que sólo aproximadamente uno de cada 10 fumadores que no había sido diagnosticado con una enfermedad seria dejó de fumar, casi una tercera parte de los fumadores que sufrieron un ataque de apoplejía o fueron diagnosticados con cáncer, cardiopatía o alguna enfermedad pulmonar, dejaron el pitillo, según cuantifica el estudio.

Es más, cuando los fumadores fueron diagnosticados con dos enfermedades serias, tuvieron seis veces más probabilidades de dejar de fumar que cualquier otro fumador, descubre el estudio.

Por su parte, las personas obesas perdieron muy poco peso después de serles diganosticadas  una enfermedad grave, aunque perdieron hasta 1 punto de masa corporal después de enterarse de que tenían diabetes, recoge la investigación.

"Una de las razones por las que pudieron no haber encontrado una pérdida de peso importante es que la asesoría médica por si misma no basta para conseguir un impacto en la pérdida de peso", especula Sherry Pagoto, profesora adjunta de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts y que coescribió la editorial que acompaña al estudio. "Las evidencias relacionadas con el comportamiento para perder peso sugieren que es necesario un programa intensivo para alcanzar el objetivo", concluye.

 

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