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Lo que debes tener en cuenta si viajas con tu coche

Si vas a hacer un viaje largo en tu vehículo de cuatro ruedas, más te vale revisar los siguientes detalles.
Martín Iraola -
Lo que debes tener en cuenta si viajas con tu coche
10 consejos para un coche perfecto

Ya te hemos dado toda a conocer algunas de las técnicas más eficientes para superar tu miedo a volar. Pero si aun así decides pasar del avión y prefieres coger el coche para desplazarte en tus vacaciones, te recomendamos que no pases por alto los aspectos básicos que recogemos a continuación. Porque para ser un conductor de primera no es necesario que aceleres, sino que simplemente que seas prudente y que tengas el vehículo en las mejores condiciones posibles.

1. Controla el desgaste de los neumáticos

Comprueba que el dibujo del neumático es uniforme en toda la superficie. Piensa que es el punto de contacto directo con el asfalto, así que es el elemento al que le debes prestar más atención, así que intenta conducir con cabeza y no forzarlos innecesariamente. En caso de que haya unas zonas más gastadas que otras, consulta a un especialista.

2. Cuidado con la profundidad

Busca los testigos de desgaste de los neumáticos (las partes de goma transversales dentro de las ranuras del dibujo) y comprueba que no enrasan con el dibujo del neumático. Si están a la misma altura, toca cambio de neumático. Hazlo por parejas y en el mismo eje. Pon los nuevos siempre atrás. Recuerda: con ruedas gastadas tardas más en frenar. Por otro lado, ten en cuenta que una goma con un dibujo inferior a los 3 milímetros puede tener problemas a la hora de evacuar correctamente el agua, lo que conlleva un enorme riesgo de sufrir aquaplaning.

3. Ojo con los chichones

Cuando revises el neumático fíjate también en si tiene algún chichón en el lateral -resultado golpear bordillos al aparcar-. Si los hay, ni te lo pienses, hazle una visita a tu mecánico. Circular con neumáticos “abollados” aumenta el riesgo de reventones.

4. Mantén la presión

Las presiones de los neumáticos deben controlarse cada dos semanas como mucho, puesto que influyen directamente tanto en la conducción como incluso en el consumo de carburante (y dado que el horno todavía no está para bollos, mejor que tu cartera pierda las menos monedas posibles). Pon las recomendadas por el fabricante del coche -que puedes encontrar en el manual de instrucciones del automóvil- y hazlo siempre en frío (nada más comenzar a rodar). No olvides la rueda de repuesto.

Ya te hemos dado toda a conocer algunas de las técnicas más eficientes para superar tu miedo a volar. Pero si aun así decides pasar del avión y prefieres coger el coche para desplazarte en tus vacaciones, te recomendamos que no pases por alto los aspectos básicos que recogemos a continuación. Porque para ser un conductor de primera no es necesario que aceleres, sino que simplemente que seas prudente y que tengas el vehículo en las mejores condiciones posibles.

1. Controla el desgaste de los neumáticos

Comprueba que el dibujo del neumático es uniforme en toda la superficie. Piensa que es el punto de contacto directo con el asfalto, así que es el elemento al que le debes prestar más atención, así que intenta conducir con cabeza y no forzarlos innecesariamente. En caso de que haya unas zonas más gastadas que otras, consulta a un especialista.

2. Cuidado con la profundidad

Busca los testigos de desgaste de los neumáticos (las partes de goma transversales dentro de las ranuras del dibujo) y comprueba que no enrasan con el dibujo del neumático. Si están a la misma altura, toca cambio de neumático. Hazlo por parejas y en el mismo eje. Pon los nuevos siempre atrás. Recuerda: con ruedas gastadas tardas más en frenar. Por otro lado, ten en cuenta que una goma con un dibujo inferior a los 3 milímetros puede tener problemas a la hora de evacuar correctamente el agua, lo que conlleva un enorme riesgo de sufrir aquaplaning.

3. Ojo con los chichones

Cuando revises el neumático fíjate también en si tiene algún chichón en el lateral -resultado golpear bordillos al aparcar-. Si los hay, ni te lo pienses, hazle una visita a tu mecánico. Circular con neumáticos “abollados” aumenta el riesgo de reventones.

4. Mantén la presión

Las presiones de los neumáticos deben controlarse cada dos semanas como mucho, puesto que influyen directamente tanto en la conducción como incluso en el consumo de carburante (y dado que el horno todavía no está para bollos, mejor que tu cartera pierda las menos monedas posibles). Pon las recomendadas por el fabricante del coche -que puedes encontrar en el manual de instrucciones del automóvil- y hazlo siempre en frío (nada más comenzar a rodar). No olvides la rueda de repuesto.

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5. Líquidos del motor

Siempre con el motor frío y con el coche aparcado en horizontal comprueba el aceite, el agua del motor, el líquido de frenos y, si es necesario, el del hidráulico de la dirección asistida. Si es necesario, rellénalos para alcanzar los niveles mínimos marcados, pero no sobrepases nunca la marca del máximo. En este caso, no hay que aplicar eso de "mejor que sobre que no que falte". Cierra bien de nuevo los tapones.

6. Parabrisas

Mantenerlo bien limpio por dentro aminorará los deslumbramientos producidos por el sol o incluso por los conductores que circulen con las luces largas puestas. Comprueba el nivel del líquido del limpiaparabrisas, lo agradecerás para quitar los mosquitos del cristal durante el viaje.

7. Revisión de luces

Repasa que funcionan todas las luces, fijas e intermitentes, del coche. No olvides tampoco los faros antiniebla, que ser un coche fantasma puede traerte muchos problemas. 

8. Al taller

Lo recomendable en todo caso es llevar tu coche al servicio oficial de la marca, o bien a uno particular, con el fin de hacerle una puesta a punto a tu vehículo. Entre estos últimos, las cadenas como Midas, Norauto, Feuvert… suelen ser más baratas. Llama antes, pregunta los precios y compara entre las diferentes opciones.

9. Lo barato puede salir caro

Si en el taller te recomiendan una operación de mantenimiento, no pienses sólo en ahorrar unos pocos euros; quizás poco después regresarás al taller para gastarte más.

10. No lo dejes para el final

Haz la revisión al menos diez días antes de tu partida. En caso de que hubiera algún problema grave, estarás a tiempo de solucionarlo.

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