Cuatro cosas que deberías saber antes de tener un perro

Sí, son un encanto. Pero piénsatelo dos veces antes de pillar uno si no quieres que la historia acabe mal.
Martín Iraola , 17-11-2016
Cuatro cosas que deberías saber antes de tener un perro
Cuatro cosas que deberías saber antes de tener un perro

Puede que te hayan entrado ganas después de verlos correr por el parque, tan felices con la lengua fuera y una pelota entre los dientes. O porque, cuando hoy volvías del trabajo, un cachorrito de ojos tristes te lanzó una mirada inteligente.

En realidad no importa. La razón que disparó tu deseo es lo de menos. Quieres un perro. Y lo quieres ya.

Pero antes de lanzarte a la búsqueda de tu nuevo mejor amigo, tendrías que hacer los deberes. Ser dueño de un perro es increíblemente satisfactorio, eso no lo niega nadie, pero también es increíblemente exigente. Y son muchas las personas que lo descubren demasiado tarde. En España, hasta 150.000 mascotas terminan abandonadas cada año. Echa cuentas: eso supone 400 abandonos al día. Una cifra que nos sitúa como vergonzoso número uno en abandono de mascotas en Europa. Así que respira. Dale un par de vueltas a la realidad. Piensa los pros y los contras. Tómate un par de minutos para leer estos cuatro consejos. Es lo mínimo que cualquier futuro padre debería saber.

1. Se trata de una relación a largo plazo

Imagina tu vida dentro de 10 años. ¿Quieres tener hijos? ¿Estás deseando que te asciendan? Vale. Ahora piensa en cómo encajaría un perro en esos planes.

Digamos que tu pareja y tú sois los orgullosos dueños de un adorable Yorkshire Terrier. ¿Sabías que se trata de una raza que, en muchos casos, no se lleva demasiado bien con los niños? La futura vida familiar se dibuja ahora un poco más complicada.

O digamos que en la actualidad compartes tu vida con un Golden Retriever; que tu casa va sobrada de espacio y que en tu ciudad hay decenas de parques donde puede correr a su aire. Entonces, llega el deseado ascenso.. pero con él llega también el traslado a las oficinas centrales de tu empresa, lo que implica obligación de mudarse a la gran ciudad. Dile adiós a las decenas de parques y al piso espacioso. Tú puedes adaptarte sin problemas. El perro ya es otra historia.

Sea como sea, no cabe duda que de que estáis atados el uno al otro. Resulta difícil calcular la esperanza de vida de un perro, pero calcula que, de no ocurrir accidentes, la vuestra será una relación mínimo de una década de duración. Razas como el collie pueden llegar hasta los 12-13, y animales más pequeños como los terrier incluso 15.

2. Tu vida estará completamente condicionada

Los findes, ya te puedes ir despidiendo de dormir hasta las tantas. Y de la cervecita post curro. Los perros son totalmente dependientes. Te necesitan para todo: alimentarse, hacer ejercicio o aliviar la vejiga. Y son animales de costumbres: establecida una rutina, el animal esperará que la cumplas. A no ser que alguien te eche una mano, no puedes dejar solo al perro más de 8 horas.

Ah, y nada de viajes de última hora. Sin el clásico amigo/familiar que ejerza de padre adoptivo, no te quedará más remedio planear absolutamente todas tus salidas en función del can. Prepárate para buscar hoteles que admiten mascotas o residencias caninas para poder dejarlos a buen recaudo.

3. Gastarás en algo más que en pienso

¿Quieres un perro de raza? Pues vale. Pero la broma te puede salir entre 300 y 2.000. ¿Que el bicho esté siempre limpito sin ensuciarte las manos? Abre la cartera: el baño y corte de pelo de un perro pequeño cuesta entre 23€ y 50€, para uno de gran tamaño se dispara a 60 euros, incluso 70 euros. Y no te olvides de salud del animal. Las consultas al veterinario pueden costar un mínimo de 28 euros y pueden llegar a los 80 si se trata de una urgencia.

Por último, la alimentación. Calcula que, como media, una bolsa de pienso de 7 kilos te puede salir entre 35 euros y 60 euros, dependiendo de la calidad. Eso siendo optimistas. Porque si el tuyo es un perro de frágil digestión y necesita alimentación especial, el gasto se puede llegar a duplicar.

4. Espera lo inesperado

Los perros son animales curiosos que adoran explorar el mundo que les rodea. El problema es que semejante curiosidad a veces es sinónimo de tragar cosas potencialmente tóxicas. También se echan a correr y cruzan la carretera sin mirar, saltan escaleras de tres en tres o se embadurnan en sabe Dios qué.

Si el tuyo es un perro es de una raza potencialmente peligrosa, es obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura no inferior a 120.000 €, según la ley española. Dependiendo de la cobertura y de la raza, un seguro canino puede suponer un desembolso de 20 € a 50 € al mes.

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