Mejora tu entrenamiento

Algunos consejos para desatascar tu rendimiento
MH para Decathlon , 01-02-2017
Mejora tu entrenamiento
Mejora tu entrenamiento

A todos nos ha pasado alguna vez: entrenas a menudo, pero no consigues los resultados que esperas. Lo cierto es que es una situación que puede frustarte e incluso llegar a hacer que te plantees dejar de entrenar. ¡Pero no desistas! Todo tiene una explicación. La clave está en localizar el problema y buscar soluciones concretas.

Hemos recopilado algunas de las causas más comunes que sabotean tu entrenamiento. ¡Toma nota y ponles remedio!

1. Tu gimnasio está lejos

Puede que te hayas apuntado al gym más guay de toda la ciudad... que te queda a media hora en coche o a seis paradas de metro. Si el gimnasio te queda lejos, irás cada vez menos y terminarás por dejarlo. La regla número uno a la hora de elegir gym no es que tenga la azotea más chic ni un jacuzzi con agua termal. Ni siquiera que cuente con las máquinas más novedosas. Es que te quede cerca de donde sueles moverte, ya sea tu casa o el trabajo. Ten en cuenta que, para notar resultados, deberás entrenar entre tres y cinco días a la semana.

2. No comes adecuadamente

En torno a un 70% del éxito de un programa de entrenamiento depende de la dieta. Y sí: es lo más duro de todo. ¿Por qué? Nuestra vida está, por lo general, llena de tentaciones culinarias difíciles de evitar: cumpleaños de amigos, compañeros de trabajo que traen croissants a la oficina, una caña con los amigos el fin de semana, una azafata que te ofrece una muestra de chorizo en el súper... Saber gestionar esas pequeñas licencias forma parte del éxito. Por supuesto, llevarte la comida en una fiambrera hará que controles mucho mejor la calidad y la cantidad de lo que te echas al gaznate. ¿Quieres más consejos de nutrición deportiva? ¡Pues echa un vistazo a este blog! ¡No tiene desperdicio!

3. Crees que el gym es indispensable

"No tengo tiempo de ir al gimnasio", "Voy muy justo de dinero, ya me apuntaré en otro momento"... ¿Te suenan estas frases? Sentimos decirte que son sólo excusas. Para ponerte en forma, no necesitas pagar ninguna cuota. Tan sólo necesitas algo de voluntad y un poco de equipamiento, como estas push up bars, perfectas para hacer flexiones en cualquier parte. Reserva un pequeño espacio en casa (o aparta la mesilla del salón) o bien sal a entrenar al aire libre; los parques, calles peatonales o paseos marítimos son lugares perfectos para disfrutar de un chute de oxígeno. ¡Pruébalo!

4. No tienes el material necesario

No: las zapatillas con las que sales de fiesta no valen para darle a las pesas en serio. Puede que al principio te parezca insignificante, pero con el tiempo te darás cuenta de que una buena equipación marca la diferencia. No sólo te echará un cable a la hora de mantener al máximo tu rendimiento (y, por tanto, los resultados), sino que además te protegerá frente al riesgo de lesionarte. Lo mejor de todo es que no tienes que gastarte una fortuna. ¿No te lo crees? ¡Pues compruébalo aquí mismo!

5. Haces siempre lo mismo

La variedad de estímulos es uno de los aspectos más importantes a la hora de obtener resultados. Albert Einstein lo resumió en la frase "Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo". Lo ideal es que revises tu plan de entrenamiento periódicamente e introduzcas variaciones cada 4-6 semanas. Si no lo haces, tus músculos se acostumbrarán a los mismos ejercicios, y es ahí cuando llega la fase "estoy estancado". ¡No caigas en la rutina y dales motivos para que estén siempre despiertos!

6. Entrenas demasiado rato

Este punto parece paradójico: se supone que, si permaneces más tiempo entrenando, los resultados tardarán menos en hacerse visibles. Pero nada más lejos de la realidad. Aquí, lo que cuenta es la calidad, no la cantidad. Plantearte sesiones diarias de dos o tres horas tiene, principalmente, dos riesgos: el de conseguir aburrirte y el de conseguir que la falta de tiempo sea una excusa. La mayoría no disponemos de tanto tiempo para dedicarlo al entrenamiento. Por tanto, centra tus esfuerzos en la intensidad. Los entrenamientos tipo HIIT viven un auge actualmente porque en cuestión de media hora (o incluso menos) puedes ir poniéndote en forma y sudar la gota gorda. ¡Dales una oportunidad! Es más divertido, te sentirás más motivado y entrenarás más veces por semana. ¡La falta de tiempo ya no es una excusa!

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