El embajador que sacó más músculo

Así es como James Costos ha revolucionado la diplomacia a toda velocidad
El embajador que sacó más músculo
El embajador que sacó más músculo

Con él, la diplomacia ha vivido toda una revolución. Adiós, tristes trajes grises y recepciones con olor a naftalina. Hola, ropa de deporte y fiestas del Orgullo LGTB. James Costos (Massachusetts, 1963) ha sido el embajador de Estados Unidos para España y Andorra desde 2013. Desde entonces, se ha convertido en uno de los mayores relaciones públicas del país. Ha abierto las puertas de la embajada a diferentes sectores de la sociedad: emprendedores, artistas, militares, medios de comunicación, activistas... y, sobre todo, a jóvenes promesas. Lo curioso es que no venía de la política, sino de la empresa privada. Antes de ser embajador, James Costos ejerció de directivo de Tod’s, Hermès o HBO, entre otras empresas. Además, es un firme defensor de los animales (tiene varios perros), de la propiedad intelectual (es combativo con la piratería) y de los Derechos Humanos (la bandera arcoiris ondeó por primera vez en la embajada bajo su mandato).

A él le debemos el rodaje de Juego de Tronos en diferentes puntos de España, la creación de IN3 (unas jornadas para poner en contacto a emprendedores españoles y estadounidenses), el encuentro de jóvenes diseñadores con Anna Wintour o la visita de la Primera Dama y del mismísimo Barack Obama el pasado julio. De hecho, a James Costos y su pareja -el prestigioso diseñador de interiores Michael S. Smith- les une una relación de amistad con el matrimonio Obama, hasta el punto de que el presidente saliente y su esposa tomaron el pasado 20 de enero el último vuelo que el Air Force One realizó para el ya ex-presidente, desde la ceremonia de investidura de Donald Trump a la casa que Costos y Smith poseen en Palm Springs, para pasar allí unas pequeñas vacaciones. Ese fue el día que tocó relevo. Pero antes, nos calzamos las zapas para acompañarle en un entrenamiento por el Retiro justo antes de su última San Silvestre Vallecana.

Eres un embajador runner. ¿Cuándo empezaste a correr?
Llevo corriendo desde la secundaria, donde además jugaba a fútbol americano. Entrenaba para estar en forma, para no lesionarme y para despejar la mente. He corrido casi toda mi vida, aunque siempre de un modo recreativo.

¿Nunca lo has dejado?
No. He sido muy constante. Hago ejercicio muy a menudo. De hecho, siempre que viajo y hay una carrera, me apunto. Desde que estoy en España, he participado en unas cinco o siete carreras, casi todas en Madrid pero también una en Oviedo, después de los premios Princesa de Asturias.

James Costos lleva años entregado al running. En Madrid, suele entrenar por el Parque del Retiro junto al actor Miguel Ángel Muñoz. “Él me inspiró para entrenar más intensamente desde el verano pasado”, explica  el embajador. “En mi primera San Silvestre, que corrí con un amigo mío –el corresponsal jefe en Washington de ABC News, George Stephanopoulos– hice 1:03:17. Esta vez, me he propuesto bajar de la hora”.

Esta entrevista tuvo lugar a finales de diciembre de 2016. Finalmente, en la San Silvestre hizo una marca de 1:03:20. “No he podido cumplir mi objetivo. La verdad es que la transición a la nueva administración me ha mantenido muy ocupado estos últimos días y no he podido entrenar”, reconoce.

¿Cuántos días entrenas a la semana? ¿Trabajas con un entrenador?
Depende de mi agenda, porque suelo estar ocupado. Pero, en cuanto encuentro un hueco, lo aprovecho. Trato de entrenar todos los días haciendo flexiones o abdominales, y los fines de semana utilizo el gimnasio que monté en la residencia de la embajada, durante una hora. Tuve un entrenador, pero era muy difícil quedar con él por mis compromisos y los continuos cambios en mi agenda.

Hablemos de tu agenda. Con tantos actos y gente alrededor, debe de ser difícil mantener la rutina. ¿Cómo logras equilibrar trabajo, vida social y entrenamientos?
Si tienes una agenda apretada como la mía, no te queda otra que estar activo a lo largo del día, sobre todo en España, con jornadas desde primera hora de la mañana hasta el final del día. Tener en cuenta el ejercicio, la alimentación y los hábitos saludables supone gran parte del éxito. Si no lo hiciera, no podría rendir al nivel que lo hago como embajador.

¿Madrugas o prefieres dejarlo para el final del día?
Por lo general, no entreno por las mañanas. Hago algunas flexiones y abdominales antes de sentarme en mi despacho, pero suelo correr o entrenar por las tardes.

Aparte de correr, ¿qué otros deportes te gustan?
No tengo tiempo para otros deportes ahora, pero jugaba al fútbol americano en la secundaria, y tengo una pista de tenis en mi casa de California, así que a veces practico un poco. Básicamente, trato de comer bien y hacer el máximo de ejercicio posible.

Los estadounidenses practicáis deporte desde la infancia, pero en España estamos lejos de eso. De hecho, cada vez hay más obesidad infantil. Y la Educación Física se considera una asignatura menor. ¿Qué piensas al respecto?
Durante mis años de escuela, aprendí que la actividad física era obligatoria. Teníamos una hora de ejercicio al día. Íbamos al gimnasio, nos cambiábamos y hacíamos deporte. Después, en el recreo, también era el momento de la actividad física. Los estadounidenses crecemos con ello de modo natural, es parte de nuestro currículum, como la lengua, las ciencias, la Historia… la Educación Física es una más. Al crecer, si por parte familiar o por iniciativa propia te apetece formar parte de un equipo, será sencillo hacerlo en el colegio de modo extraescolar, como yo hice durante dos años.

Para un gobierno, ¿gastar en deporte es invertir?
Sí. Eso fue parte del programa del presidente Obama, relacionado con las políticas de educación saludable y nutrición, que van unidas a las políticas sanitarias. Si cuidas de ti mismo cuando eres joven (enseñas y acostumbras a tu cuerpo a moverse y a comer bien), reduces gran parte del coste en políticas sanitarias en el futuro. Es mejor invertir en el futuro para prevenir esas enfermedades. Y además, reduces costes.

También se te conoce como un gran defensor de los animales. ¿Es verdad que eres vegetariano?
No exactamente. Como casi de todo menos carne: pescado, huevo, queso... En EE.UU. lo llamamos pescaterian.

¿Y cómo consigues todos los nutrientes que necesitas?
El chef de la embajada, Byron Hogan, ha sido clave para implementar las políticas saludables Let’s Move y Healthy Eating del presidente Obama y la Primera Dama. Él trabaja con los mejores ingredientes, cultivados en huertos que hemos adoptado en Madrid. De ahí proceden las verduras que todos comemos en la embajada.

Tu marido y tú habéis abierto las puertas de la embajada a muchas personas. ¿Cuál es la clave para ser un buen relaciones públicas?
No sé si hay una clave para conseguirlo. El presidente Obama me dijo que saliera ahí fuera y conociera al máximo de gente posible. Si no abres las puertas y te juntas con la comunidad, no estás haciendo tu trabajo. Para eso estamos aquí: para hacer los mejores amigos posible, invitarles, salir a verlos... Yo he viajado a las 17 comunidades autónomas y he ido siete veces a Andorra.

¿Qué es lo que más echarás de menos de España ahora que se acerca el relevo?
Me he enamorado de casi todo en España, pero especialmente de la amabilidad de la gente de aquí. Todo el mundo ha sido muy cercano, abierto y amable conmigo y con mi pareja, Michael. No quiero decir que lo echaré de menos porque volveré, como lo hacía antes de ser embajador.

¿Qué consejo le darías al próximo embajador?
Hemos hablado con un equipo de transición de Donald Trump para ofrecerle mi perspectiva de por qué España es un país importante, un gran aliado de Estados Unidos por muchas razones. Todavía no sabemos quién será el próximo embajador en España, pero en cuanto lo sepamos intentaré transmitirle mi opinión personal sobre a quién debería conocer, con quién debería reunirse... y espero sinceramente poder apoyarle para que, al llegar, tenga parte del camino andado.

¿Una pista sobre tus planes de futuro más inmediatos?
La verdad es que no lo sé todavía. Aún me quedan unas semanas, en las que cerraremos algún acuerdo de la administración Obama con España, así que estoy trabajando en eso y no en el futuro. Espero que sea bueno y, teniendo en cuenta el trabajo realizado, que tenga relación con España de un modo u otro.

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