Entrevista a Florian Schnetzer, campeón de snowvolley

Los secretos del austriaco que conquistó la nieve y la arena
Julio César Ortega -
Entrevista a Florian Schnetzer, campeón de snowvolley
Entrevista a Florian Schnetzer, campeón de snowvolley

Puede que nunca hayas escuchado su nombre. Pero Florian Schnetzer (Unterach, Austria, 1989) es uno de los grandes nombres del volley europeo. Descubrió su pasión por este deporte con sólo doce años. Desde entonces, ha ganado premios como el FIVB Open Mangaung-Sudáfrica, el FIVB Open Parana-Argentina o el premio de la Universidad de Kazán. El año pasado se alzó con el Daylong Beach Tour y con el premio al Mejor Receptor de Balón de 2015.

El volley-playa ya lo conoces. Se convirtió en deporte olímpico en Atlanta 1996. De lo que probablemente no hayas oído hablar es del snow-volley, una modalidad que nació allá por 2008 en las montañas de Wagrain (Austria) y que ha ido ganando adeptos a un ritmo vertiginoso. Básicamente, y como ya imaginarás, consiste en jugar al volley en la nieve. Como en la arena, las gafas de sol y el protector solar son reglamentarios. Pero aquí, en lugar de ir desclazo, se usan botas de fútbol. De esta manera, entre la montaña y la playa, la temporada outdoor queda cubierta a lo largo de todo el año. Una buena idea, ¿no?

Nos hemos desplazado hasta la estación de esquí de Plan de Corones (Italia), en las montañas Dolomitas, para asistir a la final del Campeonato Europeo de Snowvolleyball (un evento patrocinado por Nutrilite, de Amway), y allí hemos aprovechado para charlar con Florian Schnetzer. Un tipo risueño con una energía que, literalmente, está por todo lo alto (en concreto, a 2.275 metros).

Cuéntanos Florian... ¿cómo se convierte un austriaco en campeón de volley-playa?

De hecho, es un deporte que en los últimos años ha cobrado mucha popularidad en Austria. Para mí, todo empezó en 2001. Por entonces, mi padre trabajaba para el gobierno en un pequeño pueblo cerca de Salzburgo, llamado Unterach. Allí construyeron una cancha de volley-playa cerca de un lago, donde antes había un campo de fútbol. Empecé a probarlo y lo disfrutaba cada vez más. Incluso comenzaron a llegar jugadores profesionales. Creo que en mi decisión tuvieron mucho que ver las buenas sensaciones relacionadas con el volley-playa, que son muy diferentes para mí a la de otros deportes. No hay negatividad por parte de los fans, no hay hooligans… siempre encuentras una atmósfera de buen rollo, con el sol y la playa y todo eso. Incluso aquí en las montañas es todo muy positivo y especial. Eso es lo que más me gusta de este deporte.

Entrevista a Florian Schnetzer, campeón de snowvolley

Puede que nunca hayas escuchado su nombre. Pero Florian Schnetzer (Unterach, Austria, 1989) es uno de los grandes nombres del volley europeo. Descubrió su pasión por este deporte con sólo doce años. Desde entonces, ha ganado premios como el FIVB Open Mangaung-Sudáfrica, el FIVB Open Parana-Argentina o el premio de la Universidad de Kazán. El año pasado se alzó con el Daylong Beach Tour y con el premio al Mejor Receptor de Balón de 2015.

El volley-playa ya lo conoces. Se convirtió en deporte olímpico en Atlanta 1996. De lo que probablemente no hayas oído hablar es del snow-volley, una modalidad que nació allá por 2008 en las montañas de Wagrain (Austria) y que ha ido ganando adeptos a un ritmo vertiginoso. Básicamente, y como ya imaginarás, consiste en jugar al volley en la nieve. Como en la arena, las gafas de sol y el protector solar son reglamentarios. Pero aquí, en lugar de ir desclazo, se usan botas de fútbol. De esta manera, entre la montaña y la playa, la temporada outdoor queda cubierta a lo largo de todo el año. Una buena idea, ¿no?

Nos hemos desplazado hasta la estación de esquí de Plan de Corones (Italia), en las montañas Dolomitas, para asistir a la final del Campeonato Europeo de Snowvolleyball (un evento patrocinado por Nutrilite, de Amway), y allí hemos aprovechado para charlar con Florian Schnetzer. Un tipo risueño con una energía que, literalmente, está por todo lo alto (en concreto, a 2.275 metros).

Cuéntanos Florian... ¿cómo se convierte un austriaco en campeón de volley-playa?

De hecho, es un deporte que en los últimos años ha cobrado mucha popularidad en Austria. Para mí, todo empezó en 2001. Por entonces, mi padre trabajaba para el gobierno en un pequeño pueblo cerca de Salzburgo, llamado Unterach. Allí construyeron una cancha de volley-playa cerca de un lago, donde antes había un campo de fútbol. Empecé a probarlo y lo disfrutaba cada vez más. Incluso comenzaron a llegar jugadores profesionales. Creo que en mi decisión tuvieron mucho que ver las buenas sensaciones relacionadas con el volley-playa, que son muy diferentes para mí a la de otros deportes. No hay negatividad por parte de los fans, no hay hooligans… siempre encuentras una atmósfera de buen rollo, con el sol y la playa y todo eso. Incluso aquí en las montañas es todo muy positivo y especial. Eso es lo que más me gusta de este deporte.

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Háblanos de las diferencias entre jugar en la arena y en la nieve.

Aquí en la nieve, el terreno es mucho más resbaladizo. Por eso, lo más importante para mí es el control del cuerpo. También lo es en la playa, pero aquí, la coordinación con las piernas es muy difícil. Esa es la principal diferencia. La altitud es también un factor que notamos todos los que practicamos snow-volleyball. Aquí, en Plan de Corones, estamos a unos 2.200 metros de altura, así que es muy intenso incluso aunque juegues un partido de corta duración. Otros de los factores son bastante parecidos, como el viento o el sol.

 

Y tú, ¿con cuál terreno te quedas?

En los últimos años, mi vida ha sido el volley-playa, por supuesto. Es donde he tenido mis mejores resultados. Jugué en el Campeonato Mundial en Sudáfrica, que fue realmente especial para mí. Pero el snow-volley va cobrando cada vez más fuerza. La competición se está volviendo cada vez más grande; ahora el Campeonato Europeo tiene carácter oficial, así que esto se está profesionalizando. Aquí, en Plan de Corones, ha habido un buen nivel, ¡partidos buenos y duros! Y cuando sale el sol y tienes esa vista panorámica sobre las montañas… es una sensación increíble. Sería complicado decir cuál de los dos prefiero. Creo que continuaré con ambos [ríe].

 

¿Cómo te preparas para competir?

Normalmente entreno entre cinco y seis horas al día. Tengo un entrenador, que es de Salzsburgo, con quien trabajo el volley-playa en el centro olímpico de Klagenfurt desde hace dos años. Pero también hago entrenamiento indoor: en una semana, durante la preparación de la temporada diría que hago tres o cuatro sesiones de fitness, y seis o siete entrenamientos con la pelota. Las de fitness son muy intensas, de unas tres horas, muy centradas en las piernas y no tanto en desarrollar un torso muy musculoso, así que tengo que comer muy bien para estar preparado.

 

Me lo has puesto en bandeja. ¿Cómo cuidas tu alimentación?

Elijo muy bien los alimentos y los suplementos que tomo, como los de Nutrilite. Si comes bien, puedes mantenerte sano y tu cuerpo se puede recuperar antes. No siempre puedo comer un plato entre los partidos, y además eso no me sentaría bien, así que recurro a las barritas de proteínas Nutrilite. También tomo sus batidos de proteínas y suplementos de vitaminas. Y me gusta mucho el FitH2O, que protege frente a la acción de los radicales libres. Siempre digo que las tres cosas más importantes son entrenar, descansar y comer. Si te tomas las tres en serio, serás un buen atleta.

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¿Qué hay de la preparación mental?

Yo siempre digo que la concentración es, probablemente, lo más importante. Si no te alimentas bien, tu cuerpo se cansa y lo primero que pierdes es tu fortaleza mental. Tienes que estar muy concentrado en el juego. Hoy, por ejemplo, en la final, todo lo decidía una sola pelota.

 

Decías que descansar también es fundamental. ¿Cuánto necesitas dormir tú?

Lo ideal para mí son ocho horas. Si duermo mucho más, no me siento muy bien. Lo importante es dormir bien, y también recibir buenos masajes del fisio. También me gusta ir a la sauna, al menos una vez a la semana. Si quiero rendir más que el resto, también tengo que descansar más que los demás. Y, por supuesto, tomar buenos productos como los de Nutrilite.

 

‘Trabaja duro y alcanzarás el éxito’ es tu lema. ¿Crees más en la disciplina o en el talento?

Para mí, el 90% es trabajo duro. Y el 10% restante es una mezcla de suerte y talento. Si tienes talento pero no tienes una buena actitud, no vas a hacer nada. Se trata del empeño que pongas en conseguir algo. Lo puedes ver en todos los deportes. Kobe Bryant, por ejemplo. ¿Por qué es uno de los mejores? Porque se ponía a practicar hasta las tres de la mañana. Eso es lo que me inspira y en lo que creo que consiste la clave del éxito. Cuando me enfado con algo, me voy y luego regreso recuperado, tratando de hacerlo lo mejor posible. El resto, viene solo.

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¿Cuál ha sido tu momento más duro?

[Se queda un rato pensando] Umm… las lesiones son siempre duras. Y, en concreto, toda la vida me acordaré de una vez que estábamos jugando en Puerto Vallarta (México) ante Márcio Araújo, que era el campeón del mundo y medalla de plata en los Juegos Olímpicos. Era la final clasificatoria y hacía un calor insoportable, más 40 grados. Tuvimos una lucha increíble. Ganamos el primer set pero perdimos el segundo, por poco. Hubo unas ocho o nueve match balls. Fue auna locura, porque había mucha rivalidad entre Márcio y yo. Hubo una bola al principio del primer set que lancé hasta el otro lado y para él fue algo así como “no te está permitido hacer esto con el rey”, y a partir de ahí fue un partido alucinante, con el entrenador saliendo a ayudarles para crear nuevas estrategias sobre la marcha. Los fans se volvieron locos. Fue todo muy emocionante. Tanto que ha sido la única vez que he llorado después de un partido. Lo perdimos.

 

¿Practicas algún otro deporte?

Sí, me encanta el baloncesto. Sigo mucho la NBA. En España tenéis jugadores muy buenos, como los hermanos Gasol o Calderón. Me gustan otros deportes de pelota, como el tenis, el fútbol o el ping-pong. Y me encanta disfrutar de las montañas en mi pueblo natal, aunque la verdad es que no he tenido oportunidad de pasar muchos días en casa durante el último año. Pero, cuando puedo, regreso y me cargo de energía para las siguientes competiciones.

 

¿Algún consejo para los principiantes en volley?

Técnica, técnica, técnica. Haz todas las repeticiones que puedas. Al principio puede resultar un poco aburrido, pero te ayudará a mejorar tu juego. Tienes que saber colocar la pelota, y para eso es fundamental que el cuerpo mire hacia donde quieres lanzarla. También debes saber aterrizar: siempre con las dos piernas; si lo haces desde muy alto con una sola pierna, puedes hacerte daño. En realidad, todo empieza con las piernas. Y necesitas unos hombros flexibles y rápidos, sentirlos fluidos, más que unos hombros muy grandes. Tienes que aprender la base y, cuando ya te sientas cómodo controlando eso, empezar a jugar. ¿Qué más puedo decir? Que no te olvides de pasarlo bien. Y da siempre el 100%.

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