Hay algo que falla en tus pies... y tú no lo sabes

Atento a tu tren inferior, porque tiene unas cuantas cosas que decirte
Hay algo que falla en tus pies... y tú no lo sabes
Hay algo que falla en tus pies... y tú no lo sabes

Cuando se habla de running (y desde hace unos años, se habla mucho) suele decirse que, para iniciarse en este deporte, no hace falta casi nada. Unas zapatillas, algo de ropa de deporte, y en marcha.

Sin embargo, hay dos cosas que suelen pasarse por alto antes de iniciarse en el noble arte de correr. La primera es una visita al cardiólogo, para que haga un electrocardiograma y observe si hay algún problema. Los casos de muerte súbita que aparecen en los medios cada cierto tiempo tras alguna maratón o carrera popular suelen tener su origen en una cardiopatía previa no diagnosticada.

El otro aspecto que suele pasarse por alto no tiene tanta repercusión mediática, pero ocurre más a menudo. Se trata de defectos o patologías, más o menos graves, que se esconden en el tren inferior: tus piernas y tus pies. Desequilibrios, inestabilidades en la marcha, falta o exceso de puente en el pie, pronación... Si haces deporte, a la larga pueden ocasionar lesiones tan comunes como dolor de rodilla, lumbalgia, sobrecargas musculares o fascitis plantar. De hecho, la estructura del pie puede condicionar gran parte del cuerpo y, por tanto, tu rendimiento deportivo.

Por esa razón, me he puesto rumbo a Ergodinámica, un centro especializado en el estudio de la marcha y del pie como base de la anatomía humana. Fue creado hace 40 años por el doctor Miguel Sánchez-Osorio, quien creó el método Ergodinámica y plantó la semilla de un proyecto que hoy cuenta con 21 centros en toda España.

Puede que mi caso sea parecido al tuyo: soy un tipo de 33 años, activo, que integra el deporte en su día a día pero que no compite. El problema es que, cuando corro una distancia superior a 6-7 km, la rodilla derecha empieza a dolerme. La cosa empieza de manera leve pero, si no paro, el dolor avanza muy rápido. Es el gran motivo por el que nunca me he lanzado a probar carreras con distancias superiores a 10 km. Quiero saber cuál es la causa de mi dolencia y saber qué puedo hacer para corregirla. ¿Tendrá algo que ver que de pequeño sufría de 'pies planos'?

En la clínica me recibe el doctor Toni Albite, podólogo. Primero le explico mi caso y después me coloco, con ropa deportiva, pantalón corto y descalzo, sobre una cinta para correr. Pero no es una cinta cualquiera: esta analiza mi tipo de pisada al mlímitero, desde las zonas donde ejerzo más presión hasta la rapidez o el ángulo con el que mis pies despegan y aterrizan. Una cámara graba el movimiento al detalle, incluido el de mis rodillas. Primero camino rápido y después corro, no demasiado rápido, durante un par de minutos. Lo suficiente como para que todo quede reflejado.

Bajo de la cinta y el doctor Albite me explica, mientras vemos mi marcha en un monitor a cámara lenta, el motivo del dolor en mi rodilla derecha. Se trata de una pronación. No es excesiva, pero sí lo suficientemente acusada como para darme problemas al cabo de unos kilómetros de carrera. Debido a que mi pie derecho se inclina hacia dentro al aterrizar en cada paso, pierde el eje con la rodilla. "Tienes una buena musculatura en las piernas", me explica. "Eso hace que, inconscientemente, trates de compensar muscularmente la desviación del eje".

La solución es utilizar unas plantillas, que a partir de ese momento confeccionarán con los datos extraídos de la cinta. No se obtienen de un molde, sino que se realizan según las características y las necesidades de cada paciente. "Al principio, no te las pongas cada día ", me explica el doctor Albite. "Acostúmbrate a ellas poco a poco. Son personalizadas, están hechas para adaptarse naturalmente a tus pies sin atrofiar ningún músculo, así que no te darán ningún problema. Después de un par de meses de uso, veremos cómo has evolucionado".

Siendo honesto, el primer día resulta raro llevarlas. Pero no he tardado en hacerme a ellas. Lo mejor es que puedo utilizarlas tanto con zapatos de vestir como con zapatillas de deporte o de calle (las que llevo normalmente para trabajar en la redacción). También las he utilizado para entrenar en el gimnasio algunas veces. Mis plantillas no están diseñadas para ser llevadas con calzado abierto como las sandalias, pero en Ergodinámica también hacen calzado veraniego con tu plantilla incorporada, avarcas y chanclas incluidas.

Aún faltan algunas semanas para mi primera revisión desde que las uso. Espero que el doctor Albite note las mejoras sobre la cinta y pronto me diga que puedo animarme a correr distancias más largas.

¿Tú también quieres un estudio en profundidad de tu tipo de pisada y detectar posibles problemas? Pues busca tu centro Ergodinámica más cercano aquí.

 

 

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