El dinero da felicidad, pero te puede enfermar

Ni te imaginas la de bacterias que tienen los billetes que llevas en el bolsillo
Martín Iraola , 24-05-2017
El dinero da felicidad, pero te puede enfermar
El dinero da felicidad, pero te puede enfermar

Si alguna vez has besado un billete, no vuelves a hacerlo. Y si nunca lo has hecho, que así siga siendo. Porque tal y como demuestra un nuevo estudio publicado en Frontiers in Microbiology, el papel del dinero puede estar infestado de bacterias. De las malas, además. De esas que causan enfermedades.

Por un puñado de dólares

Los investigadores se hicieron con los especímenes (billetes de 20 dólares) en un par de localizaciones estratégicas: 12 hospitales y tres estaciones de metro. Además también tomaron muestras del aire, manos de la gente y agua potable.

Tras realizar una serie de análisis,  los científicos descubrieron que los billetes contenían una variedad de bacterias mucho mayor que las presentes en otras áreas en las que se suelen alojar. Y no se trataba de bichitos inofensivos o beneficiosos para nuestro organismo: el 36% eran potencialmente patógenos. En otras palabras: que pueden transmitir enfermedades. Eso incluía E.coli y Clostridium difficile, dos organismos que pueden causar diarrea o enfermedades aún más graves.

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Inmunes y escondidos

Los investigadores también descubrieron que el porcentaje de bacterias resistentes a los antibióticos era significativamente mayor en los billetes que en cualquiera de las otras muestras. "Los billetes actúan como un medio de absorción de bacterias de otros entornos”, asegura Jun Li, autor del estudio. “Los patógenos potenciales encuentran un medio perfecto para desarrollarse en la superficie de un billete".

El papel moneda puede ser contaminados por insectos, pero los hábitos antihigiénicos del portador como no lavarse después de ir al baño o toser en las manos y tocar los billetes después (http://www.menshealth.es/salud/articulo/tus-cinco-costumbres-mas-sucias), desempeñan un papel importante . Y ahí está el problema: que el dinero cambia de manos a un ritmo vertiginoso, lo que permite una cadena de transmisión posible.

La mejor manera de protegerse es sencilla: procura rodearte de un entorno limpio (). Y lávate las manos después de tocar el dinero.  O moderniza tus costumbres y empieza a tirar de dinero de plástico. En comparación, las tarjetas de crédito son un oasis de la higiene.  O échale un vistazo a este artículo

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