ASMR: así es un 'orgasmo cerebral'

Sí: esa sensación de agradable escalofrío que te sube por el espinazo tiene un nombre.
ASMR: así es un 'orgasmo cerebral'
ASMR: así es un 'orgasmo cerebral'

Es muy probable que lo hayas sentido alguna vez, aunque no le hayas puesto nombre. La sensación es parecida a la del orgasmatrón, esa especie de araña con patas flexibles de cobre que sirve para masajear el cuero cabelludo y que a menudo ocasiona un escalofrío por la columna o incluso en los dedos de los pies. La provocan estímulos sonoros, como el roce de los dedos o el repiqueteo de las uñas sobre una superficie, el crepitar de la leña ardiendo, el crujido de un papel al desenvolver un regalo, el chasquido de un envoltorio de plástico, las hojas de un libro al pasar, un cepillo al deslizarse a lo largo de una melena, el sonido de un teclado de ordenador... 

Se conoce como ASMR, acrónimo del inglés Autonomous Sensory Meridian Response (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma) y, aunque no es un tema al que la ciencia haya dedicado atención hasta ahora, ha desencadenado toda la revolución en You Tube, que ya cuenta con miles de vídeos, canales especializados y hasta un pequeño star system del ASMR.

María, con su canal GentleWhispering, es una buena prueba de ello. Es una chica rusa afincada en Maryland (Estados Unidos) que se ha convertido en una de las youtubers de ASMR más célebres, con más de 88 millones de visitas a sus relajantes vídeos, algunos de los cuales constan de un role play donde se disfraza de bibliotecaria o de azafata de vuelo. ¡Hasta la Fox la ha entrevistado! Pero la cosa no va sólo de chicas. Este misterioso francés que sólo enseña las manos (y a veces la boca) también cuenta con miles de seguidores.

El ASMR (que debe escucharse con los auriculares, con tranquilidad y en silencio) ha triunfado tanto porque se asocia a sensaciones de calidez, bienestar y relax. Incluso ayuda a muchos insomnes a conciliar el sueño. Aunque con frecuencia se conozca como orgasmo cerebral, en realidad no está relacionado con el sexo, salvo por el hecho de que produce placer. La sensibilidad a este tipo de sonidos suele autodetectarse por casualidad en la infancia mientras, por ejemplo, se pasan las páginas de un cuento.

¿No te suena? Tranquilo, no eres un bicho raro. Lo cierto es que no todo el mundo experimenta este fenómeno. De hecho, lo que a unos les provoca calma o sueño a otros les pone nerviosos. ¡Y ojo! Someterse a sesiones ASMR con frecuencia suele terminar por inmunizar a este tipo de sonidos durante una temporada.

Aunque la sensación no es nueva, su descubrimiento sí lo es relativamente. El nombre fue acuñado allá por 2010 en este grupo de Facebook. Desde entonces, la cosa no ha hecho más que crecer en la web. Tanto que algunas grandes empresas ya se han apuntado a esta moda. El verano pasado, KFC lanzó este vídeo, en el que el actor George Hamilton ejerce de Coronel Kentucky y en el que los sonidos ASMR desempeñan un importante papel.

 

 

Pepsi también hizo lo propio en Instagram. Y la marca china de chocolates Dove experimentó en este spot con varios tipos de ASMR, desde los sonidos del envoltorio plástico hasta los susurros o los mordiscos. 

 

Algo parecido hizo la marca de crackers Ritz en este spot para el mercado coreano.

 

El ASMR es toda una revolución. Si te gusta, entrégate a sus brazos. Es una manera natural e inocua de relajarse o de conciliar el sueño sin necesidad de recurrir a químicos, ¡pero cuidado, que engancha!

 

 

Te recomendamos

Comentarios

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.