Blinda tu estómago

Las cosas que hacen daño a tu estómago y las que te benefician.

Blinda tu estómago

Marcos García es un abogado madrileño de 27 años. Bueno, ese no es su verdadero nombre. Prefier guardar el anonimato porque sufre problemas gástricos, que incluyen diarreas, gases y retortijones agudos. "No puedo concertar reuniones antes de las 10 de la mañana porque mi estómago se vuelve loco tras el desayuno", se lamenta.

La vergüenza y la incomodidad suelen pasar, pero sólo después de que haya podido evacuar. Y su caso no es el único: los problemas digestivos pueden alterar el funcionamiento estomacal de cualquiera.

Al igual que la piel, las paredes del estómago entran constantemente en contacto con el agresivo mundo exterior. Cuando esta capa protectora no absorbe las sustancias útiles o no bloquea las sustancias dañinas, todo el organismo se pone en peligro. Hemos hablado con los mejores gastroenterólogos para saber lo que deberías hacer para pacificar a la bestia que ruge en tus intestinos. Empieza respondiendo a las siguientes preguntas:

¿Consumes bastante fibra?

¿Por qué es importante? La fibra acelera el transito intestinal y, por tanto, facilita la evacuación de residuos. Además, "proporciona energía para que el colon trabaje adecuadamente y favorece la aparición de los probióticos, es decir, de las bacterias saludables que facilitan el funcionamiento intestinal. Además, es de gran ayuda a la hora de perder peso, ya que proporciona sensación de saciedad", explica el Dr. Miguel Bixquert, jefe del Servicio Digestivo del Hospital Arnau de Vilanova (Valencia), además de portavoz de la Sociedad Española de Patología Digestiva.

¿Cómo aprobar el examen? Procura consumir entre 25 y 30 gramos de fibra al día. Para ello, incluye en tu dieta diaria frutas, verduras y, al menos, dos litros de agua. "Trigo, maíz, cebada, avena, frutas y verduras son indispensables para el buen funcionamiento digestivo. Recuerda que no hay alimentos ?buenos? o ?malos? y que una alimentación equilibrada es la mejor receta para sentirse bien por dentro y por fuera", comenta el Dr. Bixquert. En realidad, no tienes que cambiar tu dieta de arriba abajo. Basta con pequeños cambios. Por ejemplo, en vez de pedir una pizza con carne, opta por otra con verduras. "Hay que buscar los alimentos naturales que, además de fibra, proporcionan vitaminas y ciertos nutrientes que los complementos alimenticios no tienen", añade.
Contraindicaciones: El cuerpo humano, a diferencia del de los animales herbívoros, no está diseñado para digerir la fibra. La ingestión excesiva de ésta, puede provocar cólicos, flatulencias e inflamación. De acuerdo con el doctor Bixquert, si no estás acostumbrado a comer fibra en abundancia, empieza con pequeñas dosis y auméntalas progresivamente: "Tomar zumos con pulpa o comer fruta de postre puede ser un buen inicio".

¿Tomas prebióticos y probióticos al mismo tiempo?

¿Por qué es importante? Los probióticos son microorganismos vivos que ayudan a hacer la digestión, como por ejemplo las bifidobacterias o los lactobacilos que se encuentran en los productos lácteos. Pero para sacarles el máximo partido, necesitas prebióticos, como la fibra, presente en muchos alimentos. Dichos residuos no digeridos, se fermentan en el colon y favorecen la proliferación de los probióticos. "La combinación de probióticos y prebióticos da lugar a los simbióticos. Añadirlos a tu dieta diaria, permite mantener una flora intestinal saludable", opina el Dr. Bixquert.

¿Cómo aprobar el examen? Además de probióticos, consume regularmente alimentos ricos en prebióticos como el puerro, la cebolla, el ajo, las endivias, la remolacha o el plátano. "No hay razón para recurrir a suplementos alimenticios. Los productos naturales te brindan lo mejor para tu organismo", comenta el experto.

Contraindicaciones: En realidad no hay efectos secundarios graves y, así, ninguna razón para alarmarse, pero, según el Dr. Bixquert, pasarse con los prebióticos podría provocar flatulencias. Tú mismo.

¿Tomas antibióticos sólo cuando lo necesitas?

¿Por qué es importante? Los antibióticos tienen como misión deshacerse de agentes infecciosos indeseables, pero también conllevan daños colaterales. "Los antibióticos afectan a la flora intestinal y al intestino grueso. Como no distinguen entre bacterias buenas y malas, el medicamento también matará los probióticos", explica el Dr. Ricardo Moreno, Jefe de Servicio Digestivo del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid. Dicho de otro modo: cuando vas al baño mientras tomas antibióticos, ¿andas o corres? "Estos medicamentos podrían provocar hinchazón y diarrea, síntomas claros de que tu flora intestinal ha sido dañada", explica el Dr. Moreno.

¿Cómo aprobar el examen? "Es importante tomar antibióticos sólo cuando realmente los necesites. Y conviene vigilar muy bien la dosis y el tipo de medicamento de acuerdo a la edad y estado de salud del paciente", aconseja el Dr. Moreno.

Contraindicaciones: Debido a que el antibiótico aniquilará cualquier tipo de bacteria viviente, es indispensable tomar probióticos al terminar el tratamiento para ayudar así a la flora intestinal a recuperarse.

¿Tomas antiácidos a menudo?

¿Por qué es importante? La acidez, surge cuando los contenidos del estómago retornan al esófago. Y cuando esa sensación de ardor en la parte baja del pecho y sabor agrio en la garganta, no te deja en paz, es normal que quieras atiborrarte de "Almax" y otros medicamentos parecidos. La cuestión es que el ácido quizá no tenga la culpa de tu acidez. Es más, si te pasa más de dos veces a la semana, podría tratarse de la enfermedad del reflujo gastroesofágico. El problema está en la válvula que separa el esófago del estómago, ya que neutralizar ese ácido puede dañar el estómago. El ácido estomacal está ahí por una razón: para controlar las bacterias vivas de lo que comemos. "La mayoría de los pacientes que tienen reflujo padecen sobrepeso o tienen hernia de hiato. En lugar de antiácidos lo más aconsejable es hacer un estudio de acuerdo al caso como la endoscopía, ph-metría o manometría", menciona Moreno.

¿Cómo aprobar el examen? "La acidez guarda relación con el exceso de peso, el tabaco y el alcohol. Descartados esos factores, en lugar de un antiácido se recomiendan los antisecretores, que reducen la producción de acido y aceleran el vaciado del estomago. Y un estómago vacío no refluye al esófago", explica el Dr. Bixquert.

Contraindicaciones: Tomar antiácidos como si fueran caramelos es malo. Debido a que el sodio aumenta, podría afectar a las personas con hipertensión arterial. Algunos antiácidos provocan diarrea o estreñimiento y otros impiden absorción de calcio. Si la acidez forma tristemente parte de tu vida, el mejor consejo es que consultes a tu médico.

¿Tomas analgésicos en cuanto sientes el menor dolor?

¿Por qué es importante? Los antiinflamatorios no esteroideos, como la aspirina y el ibuprofeno, son kriptonita para el estómago. De acuerdo con el doctor Bixquert, la mitad de las personas ingresadas por una hemorragia de estómago o de duodeno tomaron antiinflamatorios. Incluso entre un 20 y un 25% de las personas normales que toman aspirina sufren microscópicas lesiones de estomago; si esto se repite, las lesiones podrían derivar
en una ulcera.
Además del dolor y del sangrado que provocan, las úlceras pueden deformar y generar cicatrices en el estómago. Una perforación, por ejemplo, es un agujero que atraviesa todas las paredes del estómago hasta la cavidad abdominal, y tú no quieres que tu almuerzo acabe ahí. Las perforaciones pueden ser muy graves y suelen requerir cirugía.

¿Cómo aprobar el examen? Cambia a tramadol o paracetamol que no lesionan el tubo digestivo, aunque, eso sí, podrían provocarte estreñimiento. "Lo ideal para proteger el estómago en estos casos es usar un inhibidor de la bomba de protones como por ejemplo el omeprazol", propone el doctor Moreno.

Contraindicaciones: Si los antiinflamatorios analgésicos como el ibuprofeno se combinan con otros medicamentos como los antidepresivos la lesión se potencia. "Aunque el paracetamol es el que menos daña al estómago, mezclado con alcohol puede ser hepatotoxico. Hay dolores menores que no necesitan medicamentos, y lo ideal antes de recurrir a los fármacos es reflexionar si se debe al exceso de alcohol, al estrés o a la falta de descanso", culmina el doctor Bixquert.

 
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