Las tendencias moteras con más estilo

Las motos que antes eran marcadas como chatarra tienen ahora la oportunidad de convertirse en pequeñas obras de arte.
Las tendencias moteras con más estilo
Las tendencias moteras con más estilo

La industria de la moto parece estar sufriendo una de sus mayores crisis durante los últimos años, al menos en Europa donde la crisis ha pegado fuerte en el nivel adquisitivo del usuario, que se ha deshecho de sus vicios. Y sin embargo, casi al mismo tiempo que golpeaba esa crisis en los fabricantes, nuevas compañías, también centradas en las dos ruedas, no sólo salían a flote sino que se convertían en verdaderas multinacionales. En España preparadores como Café Racer Dreams, Fuel Motorcycles o El Solitario son compañías consolidadas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. De un tiempo a esta parte, la moto de serie tal como la conocíamos ha caído y en su lugar ha crecido de forma fulgurante  el sector custom.

Arropado mayoritariamente por el sector masculino en torno a los 30 años – lo que otros insisten en llamar hipster –, la industria custom ha evolucionado sin límites. Al usuario tipo de barbas, camisas y cortes de pelo clásicos le acompañan ahora también las motos, pero alejadas del plástico moderno y la última tecnología para asimilar el metal, la mecánica y los estilos de los años 50, 60 y 70. Tendencias que estaban más que muertas son ahora el core de tiendas de accesorios donde el cuero tiene un papel protagonista y se respira el aroma de ceras y pomadas para el pelo.

Una segunda juventud para lo que antes era chatarra

Del mismo modo que el adulto busca rejuvenecer gracias a la sensación de libertad de la moto, las que antes eran máquinas desechadas y marcadas como chatarra tienen ahora la oportunidad de convertirse en pequeñas obras de arte. Sin entrar en demasiados detalles, éstas son unos buenos ejemplos de las tendencias actuales. 

Café Racer: Norton se reinventa

El café racer nace en realidad ya en los años 50 al término de la Segunda Guerra Mundial en Reino Unido. Los jóvenes de entonces, principalmente rockers, despojaban sus motos de lo superfluo para alcanzar mejores prestaciones. Sin carenados la mecánica queda al aire y sin intención alguna de viajar con ella, los manillares (semi-manillares en realidad) quedan lo suficientemente bajos como para forzar una posición deportiva capaz de castigar las muñecas más sanas.

Scrambler

Tan fuerte ha pegado que actualmente todas las grandes marcas han virado y constituido su propio catálogo Scrambler. Ducati, por poner el ejemplo más claro, no sólo ha añadido una familia Scrambler sino que además ha diferenciado Ducati de Ducati Scrambler, como marca propia con su línea de accesorios y motos. 

La Scrambler es una moto nacida con un doble propósito; poder salir por asfalto sin problemas pero garantizando ciertas aptitudes camperas. Es por ello que se montan unas suspensiones de mayor recorrido, gomas con taco o mixtas y un manillar alto y plano que facilite las maniobras sobre tierra o arena.

Bobber: Una BMW R5 recreada por la propia BMW

La Bobber es una moto de intenciones más relajadas que encuentra sus orígenes ya en los años 30. La postura de conducción es más relajada y podemos identificarlas por la ausencia o recorte del colín (guardabarros) en la parte trasera. Como no aspiran a marcar los mejores tiempos o dar ningún salto, son motos muy bajas y largas con neumáticos calcados tanto en el eje delantero como el trasero (a menudo firmados por Firestone).

Flat Tacker

Quizás el flat track no sea muy conocido en nuestro país, pero durante años fue una de las principales competiciones del motor en Estados Unidos. Se corre sobre un suelo de tierra alisada en forma de óvalo con motos que carecen de freno o guardabarros delanteros (pues resultan del todo innecesarios). Sus neumáticos ahorran en anchura  y a bordo nos encontramos con los mínimos elementos decorativos y un manillar alto con el que poder mantener el control de la moto durante las continuas cruzadas.

Líneas Heritage

Además de las custom propiamente dichas, es decir, motos personalizadas, las grandes marcas están también desarrollando sus propios productos de línea vintage. Las Modern Classics de Triumph, las Heritage de BMW o las Faster Sons de Yamaha son una clara declaración de intenciones. Junto al catálogo de motos cada una de ellas brinda toda una oferta de prendas (botas, camisetas, chaquetas, guantes, gorros, camisas…) para el piloto y de accesorios (escapes, depósitos, asientos, manillares…) para las motos. Si hablamos de las principales marcas, el desembolso empieza en los 8.000 euros hasta los límites que cada uno quiera asimilar.

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