La relación entre tus dientes y tu rendimiento deportivo

Raúl Pascual Campanario -
La relación entre tus dientes y tu rendimiento deportivo
La relación entre tus dientes y tu rendimiento deportivo



 

La relación entre salud oral y deporte ha adquirido una gran importancia en los últimos tiempos, sobre todo por la cantidad de gente que se ha incorporado al deporte como actividad complementaria e imprescindible de sus vidas. Existe una relación directa entre la salud bucodental y el rendimiento deportivo. Muchas lesiones musculares y articulares tienen su origen en infecciones dentales, aunque a priori no parezca que exista esa relación. Son muchos los entrenadores que, después de una mala racha de resultados, exigen a sus atletas que se hagan una revisión bucodental por si pudiera estar ahí el origen.

Existen dos grandes problemas bucodentales que pueden influir negativamente en el rendimiento deportivo: la inflamación de las encías, conocida técnicamente como periodontitis, y el bruxismo o problemas articulares de la mandíbula, conocida como articulación temporomandibular o ATM.

En la periodontitis, los microorganismos implicados pasan a la sangre a través de los vasos sanguíneos y, consecuentemente, llegan a todo el organismo. Esta enfermedad se relaciona directamente con un mayor riesgo de aparición de contracturas musculares, recuperación más tardía de lesiones y fatiga muscular principalmente. ¿El motivo? Las bacterias presentes en la boca y que están causando la inflamación de las encías pasan al torrente sanguíneo y aceleran el bloqueo de arterias, con lo que disminuye el flujo sanguíneo. Esto conlleva a que se produzcan con mayor frecuencia desgarros, así como lesiones de las articulaciones y de los tendones. Los músculos y las articulaciones se ven perjudicados, aumentando considerablemente el cansancio y la fatiga muscular. Realmente lo que sucede es que la reacción “contracción-relajación” se ve afectada, por lo que se disminuye el tono muscular.


Suele ocurrir que, como el foco del problema está lejano al lugar afectado, el deportista no llega a relacionarlo. Son muchos los casos incluso de jugadores de fútbol de élite que sufrieron este tipo de lesiones con calambres de repetición durante muchos partidos y no conseguía acabarlos. Fue tratarle la infección y “por arte de magia” se solucionó el problema. También es conocido el caso del jugador del Oporto que iba a fichar el Milan, Aly Cissokho, por más de 15 millones de euros y que no llegó a buen término porque le detectaron graves problemas bucales y de oclusión que le acarrearían problemas futuros.


El bruxismo consiste en que el paciente rechina o aprieta los dientes de forma inconsciente, generalmente cuando duerme por la noche. La superficie de los dientes aparece totalmente desgastada porque el paciente ejerce una gran presión apretando su boca o rechinando. Al principio sólo notará molestias (por delante justo del oído) al levantarse. Cuando es más severo o crónico, el paciente se sorprende apretando los dientes de forma involuntaria durante su actividad normal. Esto conlleva daños en la ATM, como ruidos o dolor articular al abrir y cerrar la boca, dolores de cabeza y cuello e incluso dolores oculares. Los problemas de la ATM o articulación temporomandibular pueden generar contracturas en la cabeza y en el cuello. Incluso los jugadores de golf pueden ver cómo se ve afectado su sentido del equilibrio y, consecuentemente, su rendimiento deportivo.

Estos son sólo algunos ejemplos que demuestran la importancia de una buena salud bucodental, especialmente si somos deportistas, pues puede influir en nuestro rendimiento y estado físico sin que seamos plenamente conscientes.

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