La actitud, lo que diferencia a un ganador de un perdedor

Seguro que en alguna que otra ocasión te has parado un a segundo a analizar y valorar tu actitud (o la de otros deportistas) como responsable de un éxito o como culpable de una derrota. Y es que, en efecto, el esfuerzo y la forma de encarar un reto es un factor determinante para potenciar tu rendimiento deportivo y lograr tus objetivos.
Manel Ceballo -
La actitud, lo que diferencia a un ganador de un perdedor
La actitud, lo que diferencia a un ganador de un perdedor

Seguro que en alguna que otra ocasión te has parado un a segundo a analizar y valorar tu actitud (o la de otros deportistas) como responsable de un éxito o como culpable de una derrota. Y es que, en efecto, el esfuerzo y la forma de encarar un reto es un factor determinante para potenciar tu rendimiento deportivo y lograr tus objetivos.

Solemos relacionar el grado de la actitud empleada a la hora de entrenar o de competir con frases como "darlo todo", "poner el alma", etc. Este concepto tiene un vínculo emocional, pero la actitud es mucho más que este tipo de ideas, ya que puede entrenarse y consolidarse como una habilidad mental fundamental para alcanzar el éxito deportivo.

En primer lugar, podríamos decir que la actitud es un estado mental que refleja tu disposición frente a un reto. Dicho estado está totalmente influenciado por factores emocionales, de conducta, de creencias, de valores y de conocimientos.

Una actitud triunfadora debe focalizarse en el desafío. Es decir, debes centrar todos tus esfuerzos en el intento, hacerlo las veces que sea necesario hasta lograrlo. Cuando te equivoques o cuando no logres superar un reto, analiza qué es lo que ha pasado y usa ese error como un nuevo reto a superar. No hay mejor herramienta de aprendizaje.

No te centres única y exclusivamente en la obtención del resultado, porque puede llevarte de cabeza a un estado de bloqueo y frustración si no lo logras a la primera. Céntrate en tu rendimiento diario y, como decía anteriormente, en intentarlo las veces que sean necesarias.

Los siguientes son ejemplos de mentalidades que denotan una actitud positiva frente a una negativa:


  • Ante un error, una actitud positiva reconoce el fallo y vuelve a intentarlo con mayor conocimiento de causa. Una pensamiento negativo echa la culpa a los demás.

  • Una actitud triunfadora sabe que hay muchos factores del entrenamiento o competición que se pueden controlar para lograr el éxito. Una mentalidad derrotista responsabiliza a la mala suerte.

  • Una persona que sabe de su potencial pero sabe que puede mejorar posee una espíritu ganadoro, mientras que el que se conforma porque sabe que hay gente con peor rendimiento tiene una actitud perdedora.

  • Una actitud triunfadora hace que el compromiso con cada uno de los retos sea total hasta lograrlo. Cundo la predisposición no es la adecuada, se buscan justificaciones en el momento del fallo.

  • Cuando somos conscientes de que las adversidades nos harán mejores en un futuro próximo, no nos sentimos víctimas, sino que tenemos una actitud de desafío y triunfadora.


BIBLIOGRAFÍA



  1. Cepeda, V. (2014). El poder de la actitud. Extraído el 2 de Noviembre de 2015, de http://psicodeporteyrendimientooptimo.blogspot.com.es

  2. Bernhardt. C. A. (2013). Actitud para jugar. Extraído el 2 de Noviembre de 2015, de http://g-se.com/es/psicologia-del-deporte/blog/

Te recomendamos

La lista negra de lo que nos esperan en las estanterías del "súper"...

En noviembre queremos que cuides de ti...

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...