Mi mayor desgracia, mi mayor regalo

La mayor desgracia que he vivido en mi vida ha sido mi mayor regalo. Me quedé tetrapléjico por tirarme de cabeza a una piscina. Ese accidente y las consecuencias que sufrí no se lo deseo a nadie. Tampoco creo que nadie lo quisiese pasar. Pero no me arrepiento, ese suceso  y las consecuencias que vinieron después hicieron de mí la persona que soy hoy en día, sin duda la mejor versión de mí mismo.
Víctor Tasende -
Mi mayor desgracia, mi mayor regalo
Mi mayor desgracia, mi mayor regalo

La mayor desgracia que he vivido en mi vida ha sido mi mayor regalo. Me quedé tetrapléjico por tirarme de cabeza a una piscina. Ese accidente y las consecuencias que sufrí no se lo deseo a nadie. Tampoco creo que nadie lo quisiese pasar. Pero no me arrepiento, ese suceso  y las consecuencias que vinieron después hicieron de mí la persona que soy hoy en día, sin duda la mejor versión de mí mismo.

La vida no es nada fácil cuando algo de lo más cotidiano, como lanzarse a una piscina, se transforma de golpe en algo extraordinario. Y ya no físicamente, sino psicológicamente, todo se vuelve muy complicado. Cuando algo tan sencillo, como cerrar o abrir una mano, se convierte en una quimera. Recuerdas que lo has hecho siempre sin problema, y frustra mucho cuando te miras las manos y éstas no se mueven ni responden a tu cerebro. En ese momento solo tienes miedo.




Todo ese proceso es muy complicado y conlleva un trabajo mental muy grande. En ese momento tienes que buscar las ganas y las motivaciones que te ayuden a pensar en seguir, a pensar en lo que quieres, y olvidarte así de lo que estás perdiendo en ese momento y continuar adelante sea como sea en ese instante.

El año pasado, tuve la suerte de vivir uno de los mejores momentos de mi vida, cuando en la gala de los Premios Men´s Health recibí el premio al hombre del año en la categoría de superación. Fue una felicidad inmensa, pues ese reconocimiento fue mi primer premio fuera de una competición deportiva.

Hoy en día ya han pasado diez años de aquel incidente. Ha habido mucho trabajo de rehabilitación mediante el deporte, he conseguido realizar algunas de las pruebas más extremas del mundo y actualmente, trabajando y entrenando día a día, estoy en un punto de mi vida en el que intento decirle y explicarle a la gente que somos dueños de nuestro destino, que podemos decidir, que podemos tomar el control cuando nosotros queramos, que no hay porque vivir un hecho traumático o próximo a la muerte para darse cuenta que nosotros somos nuestros propios líderes, que nosotros somos los que decidimos, que nosotros tenemos el control, y que si queremos y creemos en ello, podemos conseguir aquello que nos hemos propuesto. Paso a paso, escalón a escalón, ladrillo a ladrillo, buscando ese muro perfecto, maravilloso y firme, porque se puede, porque podemos, porque puedes.

En la vida no hay nada imposible, porque si se elimina lo imposible, lo que quede, por improbable que sea, debe ser la verdad, la razón para continuar. Todos podemos encontrar esa razón para continuar, para ser realista y hacer lo imposible.

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