Agujetas y descanso, una mala combinación

Agujetas es un término coloquial que se utiliza para denominar al Dolor Muscular de Aparición Tardía (DMAT). Van asociadas a un dolor localizado, como si nos clavaran agujas, ahí donde haya musculatura esquelética. En algunos casos, y dependiendo de la intensidad del ejercicio y del tiempo de inactividad, pueden aparecer el mismo día. Aunque normalmente las padecemos al día siguiente. La recuperación de las mismas ocurre en un tiempo comprendido entre 1 y 5 días, dependiendo del caso. Existen muchos mitos y diferentes teorías sobre el origen del DMAT. El mito más conocido es que el ácido láctico, producido por un ejercicio anaeróbico de alta intensidad, se cristaliza y pincha la musculatura. Se sabe, en la actualidad, que personas con la enfermedad de Mc Ardle, incapaces de producir ácido láctico, también sufren dolor muscular de origen retardado. Por tanto, actualmente la comunidad científica descarta completamente la teoría del ácido láctico cristalizado. Los estudios más recientes apuntan a una reacción inflamatoria en respuesta a las microroturas musculares después de realizar una actividad física. Cuando se producen estas lesiones se acumulan gran cantidad de desechos metabólicos, que dan paso a una reacción inflamatoria e irritan las fibras nerviosas produciendo dolor. Es la teoría de las microroturas de miofibrillas de Wilmore y Costill, 2000; Quinn, 2005, Cheung y col 2003. Por otro lado, González Badillo y Ribas Serna (2002), añaden que las agujetas se producen en mayor intensidad cuando realizamos trabajamos musculares excéntricos (Cuando origen e inserción del músculo se separan). Por ejemplo, al correr bajando una cuesta.
Fito Florensa -
Agujetas y descanso, una mala combinación
Agujetas y descanso, una mala combinación

Agujetas es un término coloquial que se utiliza para denominar al Dolor Muscular de Aparición Tardía (DMAT). Van asociadas a un dolor localizado, como si nos clavaran agujas, ahí donde haya musculatura esquelética. En algunos casos, y dependiendo de la intensidad del ejercicio y del tiempo de inactividad, pueden aparecer el mismo día. Aunque normalmente las padecemos al día siguiente. La recuperación de las mismas ocurre en un tiempo comprendido entre 1 y 5 días, dependiendo del caso. Existen muchos mitos y diferentes teorías sobre el origen del DMAT. El mito más conocido es que el ácido láctico, producido por un ejercicio anaeróbico de alta intensidad, se cristaliza y pincha la musculatura. Se sabe, en la actualidad, que personas con la enfermedad de Mc Ardle, incapaces de producir ácido láctico, también sufren dolor muscular de origen retardado. Por tanto, actualmente la comunidad científica descarta completamente la teoría del ácido láctico cristalizado. Los estudios más recientes apuntan a una reacción inflamatoria en respuesta a las microroturas musculares después de realizar una actividad física. Cuando se producen estas lesiones se acumulan gran cantidad de desechos metabólicos, que dan paso a una reacción inflamatoria e irritan las fibras nerviosas produciendo dolor. Es la teoría de las microroturas de miofibrillas de Wilmore y Costill, 2000; Quinn, 2005, Cheung y col 2003. Por otro lado, González Badillo y Ribas Serna (2002), añaden que las agujetas se producen en mayor intensidad cuando realizamos trabajamos musculares excéntricos (Cuando origen e inserción del músculo se separan). Por ejemplo, al correr bajando una cuesta.

- ¿Hay quién no tiene nunca?                                

Las agujetas afectan tanto a los deportistas más noveles como a los más expertos. Nadie queda exento de padecerlas en algún momento.

- ¿Cómo recuperarse una vez las tienes?

1. Lo primero que debemos hacer, una vez tenemos agujetas, es volver a realizar los ejercicios que las produjeron a una intensidad  más moderada-baja. También podemos cambiar de práctica deportiva realizándola a una intensidad media-baja. De esta forma activaremos la circulación y crearemos una vasoldilatación en nuestro organismo, llegando sangre renovada a tus músculos afectados, así como los sustratos necesarios para regenerar tus tejidos. Prácticamente todas las lesiones musculares, en una segunda fase, deben ser tratadas creando una pequeña inflamación para que llegue sangre al tejido y se regenere. De ahí que las lesiones en las zonas del cuerpo donde llega menos sangre son más difíciles de recuperar. Por ejemplo, los tobillos.

2. Después del ejercicio os recomiendo un masaje, crioterapia, realizar un circuito de aguas de contraste de temperaturas fría y caliente (vasoconstricción-vasodilatación) en cualquier balneario o, simplemente, darnos una ducha combinando agua fría y agua caliente. No estiraremos. Dorbnic (1989) apunta que el efecto de los estiramientos antes y después del ejercicio, como prevención de las agujetas, tiene un efecto nulo. En cuanto al mito de tomar agua con azúcar, como método de prevención o para tratar las agujetas, se sabe hoy en día que sirve de poco. De todas formas cuando realizamos ejercicio, antes, durante y después, independientemente de las agujetas, no debemos olvidar la correcta hidratación.

- ¿Hay fórmulas para evitarlas?

No. La mejor fórmula para evitar tener muchas, o dejar de tener dentro de una modalidad deportiva, es incorporar a nuestra vida el ejercicio físico regular. Todos debemos descansar y desconectar de las actividades deportivas durante un periodo de dos semanas o tres semanas al año aprox. No hacer 3 semanas  y descansar el resto. Siempre existirá un fase de inactividad a la actividad. Y si queremos seguir motivados en la práctica de ejercicio, también debemos hacer diferentes actividades físicas. Con lo cual, lo mínimo que podemos hacer para  tener las mínimas agujetas posibles es iniciar la nueva práctica deportiva de forma moderada. Iremos incrementando la intensidad poco a poco a medida que pasen las semanas y nuestro organismo se vaya adaptando.

- Descanso y agujetas

Cuando tenemos agujetas no debemos descansar más. Son microroturas musculares que no son graves. Al día siguiente de una práctica deportiva realizaremos la misma actividad que las produjo pero a una intensidad  más moderada-baja. O cualquier otra actividad física llevada a cabo a una intensidad baja. En entrenamiento se le llama recuperación activa.

- ¿Por qué si cambias de deporte aparecen?

En la resistencia, una de las cualidades físicas básicas (CFB), existe un subtipo que se denomina resistencia a la disciplina deportiva. Es decir, en el caso de que juegues a fútbol, ya puedes entrenar mil horas en el gimnasio potenciando la musculatura que más se implica en este deporte. Si no juegas a fútbol, nunca te pondrás en forma para ello. Lo mismo ocurre con todos los deportes. Cuando cambias de deporte modificas, entre otros aspectos, la  técnica (biomecánica). Con lo cual utilizarás tus músculos de forma diferente y tus movimientos cambiará. Por tanto las fuerzas a las que se someten tus articulaciones también. Al final serás menos eficiente, te esforzarás más para conseguir menos hasta que tu organismo se adapte a la nueva disciplina. Si jugamos durante una temporada a tenis, y después jugamos a fútbol, los cambios son evidentes. Y entonces aparecen las agujetas. Si nadamos largas distancias a ritmo lento (práctica nada explosiva) y cambiamos al waterpolo (un deporte totalmente explosivo) los cambios son tan significativos que tu organismo lo notará y padecerás las sufridas agujetas.

 

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