Consejos para comer bien fuera de casa

Por mi trabajo como y ceno fuera de casa casi todos los días y, a menudo, en diferentes ciudades alrededor del mundo. Por ejemplo estas últimas semanas en Brasil (Pipa), Portugal (Lisboa), Alemania (Berlín), España (Madrid, Barcelona, Palma), Italia (Milán) y me libré a última hora de viajar a NY.
Micky Ribera -
Consejos para comer bien fuera de casa
Consejos para comer bien fuera de casa

Por mi trabajo como y ceno fuera de casa casi todos los días y, a menudo, en diferentes ciudades alrededor del mundo. Por ejemplo estas últimas semanas en Brasil (Pipa), Portugal (Lisboa), Alemania (Berlín), España (Madrid, Barcelona, Palma), Italia (Milán) y me libré a última hora de viajar a NY.

Quiero compartir con vosotros mis trucos para llevar una vida saludable cuando es difícil seguir una rutina y, lo más importante, sin pasar hambre.

6 kilos de más

Cuando comes fuera siempre hay tentaciones y si no vigilas, el "homenaje" puntual se convierte en habitual y posteriormente en "michelines". Al principio de llevar esta vida "desordenada" engordé hasta 6 kilos por no controlar. Por eso debo ser muy estricto. Hacer deporte no significa que pueda comer cualquier cosa. Ese es un error común, "como he corrido 30 minutos, me como una hamburguesa con patatas fritas y una cerveza", pues en vez de perder, había ganado peso.

Hay lugares en los que comer bien se convierte en una auténtica proeza. Por ejemplo en el AVE donde es imposible comer sano. O en las máquinas de vending, casi una utopía encontrar nada sano. En los aeropuertos siempre hay mucha tentación de comida basura a mano, aunque es cierto que aumentan los lugares con alimentos sanos.

La clave principal para mi es evitar llegar con hambre a la siguiente comida o picar productos poco sanos. Por eso llevo siempre nueces o fruta fresca en la cartera y procuro beber sólo agua, zumos naturales o infusiones.

No sigo una dieta, se trata de aplicar un estilo de vida natural. Es simplemente comer sano, sin contar calorías, ni pasar hambre (que me hacía soñar con patatas fritas y bocadillos de salchicha) y sin aburridos menús programados. Y de forma equilibrada combinando proteínas, hidratos y grasas (las llamadas "buenas") con las máximas vitaminas y minerales. Y un punto fundamental en mi vida, desde que como más sano me siento mucho mejor y ha mejorado mi rendimiento deportivo y laboral.



 

 

 

 

 

 

 

 

Procuro casi siempre optar por alimentos naturales (si es posible ecológicos) y propios de la región y la temporada correspondiente. El tomate que sepa a tomate. La alcachofa cuando toca. Si estoy en Brasil bebo agua de coco o como fruta del lugar, etc.

La variedad es importante, por eso suelo pedir cosas que no como en casa, como el pescado o la verdura. En casa lo habitual es el arroz integral, el huevo, el atún, la ensalada y el pavo o pollo a la plancha.

En general, cuantos menos productos tomo envasados,  mejor. Así evito toxinas de colorantes, conservantes, edulcorantes, antioxidantes, emulsificantes, potenciadores de sabor, etc.

Decidir el restaurante con antelación

Escojo siempre que puedo un restaurante vegetariano, japonés o mediterráneo donde sé que voy a comer sano. Saber a dónde vas te permite prever lo que vas a comer y evitar tentaciones. Evito siempre restaurantes de estilo americano, lugares solo de tapeo o que hacen cocina muy elaborada y utilizan exceso de grasas.

Cuando ya los conozco, mejor, así sé si utlizan aceite de oliva virgen extra, o puedo pedir la tortilla sin yemas, o con poca sal, por ejemplo.

Productos prohibidos, o casi

Evito casi siempre lácteos (excepto yoghurt), los azúcares no naturales propios de la fruta, el gluten, las grasas saturadas y los alcoholes (excepto una copita, o dos de vino o una cervecita bien fresca de vez en cuando). Siempre busco un súper Bio alrededor de donde estoy para comprar la fruta y los productos más difíciles de encontrar como la avena integral, la compota de manzana ecológica o el yoghourt de cabra.

El tuper una gran solución

En casa no tengo nunca nada que pueda suponer una tentación y si sé que voy a estar en un entorno dónde es imposible comer sano (como en el AVE) me preparo un tuper con arroz integral, pollo a la plancha y huevo duro ecológico sólo de los números 0 y 1 (es el primero de los números grabados en la cáscara e indica su alimentación y si han sido criadas en libertad). Puede parecer un poco cutre llevar el tuper pero cada vez está mejor visto, es más económico y te permite cuidar tu alimentación. Otra opción es comprar ensaladas y fruta ya preparadas en los bares de la estación.

Os doy mi rutina diaria. Que se basa en comer (5 veces) de más a menos, según avanza el día:

Desayuno fuerte pero sano después de entrenar. Normalmente en un hotel donde siempre tienen huevos duros (sin yema), fruta, zumo natural vigilando que NO sea envasado y SIN azúcar añadido (lo de recién exprimido es casi imposible), una infusión (un té verde) y un bol con cereales integrales (avena si es posible), pasas y un yoghurt.

Como a media mañana un plátano o manzana que se puede comprar en todos los sitios, unas lonchas de pavo (con pan integral si encuentro) y frutos secos (nueces y avellanas) para evitar llegar muerto de hambre al almuerzo y lanzarme al pan o las patatas fritas (los principales enemigos de mi dieta).

No hay nada peor para mi que llegar con hambre a una comida. Me apetece pedir lo más grasiento siempre.

En la comida NADA de pan ni salsas. Insisto al camarero en este punto. Debo ser muy estricto.

A mediodía casi nunca alcohol. Solo agua mineral (al día más de dos litros), y si me aburre la pido con gas y limón.

Siempre como de primero verduras o ensalada (tienen en todos los restaurantes del mundo). La ensalada debe ser sobretodo verde, nada de quesos, ni pasta y sí con arroz (mejor salvaje o integral) o lentejas. También carpacios, sushi, sahimi o ceviche o un arroz con verduras (que me encanta). Si consigo que sea integral y ecológico perfecto, aunque esto sí que es difícil.

De segundo Pescado, Pavo, Pollo o Solomillo (uno o dos días por semana) a la plancha, que tienen en todos sitios. SIN patatas fritas, NI salsas que también tienen en todos sitios y muy variadas.

Nunca suelo tomar postre. Si tengo hambre pido algo de fruta.  Y una infusión.

Intento no salir nunca muy lleno de la comida pero tampoco con hambre.

Para beber, agua. El vino si es una comida o cena de negocios y por compromiso, sí pero pido una copa que aguanto toda la comida (mejor tinto). La gente es muy pesada si no bebes y así pasa desapercibido.

Algo de fruta (un plátano o manzana) o frutos secos a media tarde (tengo siempre en el despacho).

Y para la cena verduras y si no tienen, una ensalada y algo a la plancha. Siempre que puedo y estoy en un sitio de mar, pescado. Procuro no comer hidratos en la cena.

En la variedad está el gusto

Probar siempre algo de la cocina local es divertido, te permite descubrir cosas nuevas. Pero siempre lo sano. Al final por naturaleza tendemos a los más sabroso y gustoso, que suele ser lo más "nocivo". Pero no renuncio a buena pizza en Italia o a unos buenos quesos en Francia, pero muy puntualmente, y cuidando el origen y los ingredientes.

Si me apetece algo no permitido, me doy un capricho un día a la semana. Pero sólo uno, bueno o dos, tampoco es cuestión de amargarse.

Mi dieta (en un 80%) se basa en la Elimination Diet, una dieta que no es dieta, es un estilo de vida saludable, cuya base es comer todo fresco y natural. El resultado fue perder 6 kilos de grasa en 1 mes. Sin pasar hambre y sin contar calorías. Y es lo que procuro seguir cada día, esté donde esté.

Te recomendamos

En noviembre queremos que cuides de ti...

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...

Lo retro está otra vez aquí, ¡y este complemento no podía ser menos!...