La Route des Cols, cicloturismo con el sello del Tour de France

Poder pasar el día haciendo lo que más te gusta... Eso sí es la verdadera zona de confort.
Sergio Fernández Tolosa -
La Route des Cols, cicloturismo con el sello del Tour de France
La Route des Cols, cicloturismo con el sello del Tour de France

Poder pasar el día haciendo lo que más te gusta... Eso sí es la verdadera zona de confort.

Cruzar el Pirineo de mar a mar, dando pedales por los míticos puertos de montaña del Tour de Francia, es una de las aventuras que todo ciclista sueña con realizar algún día. Existen multitud de posibles rutas y variantes, pero quizá la más genuina y atractiva es la que recorre toda la cordillera por su vertiente septentrional. Conocida y señalizada como Route des cols, esta ruta de cicloturismo surca el Pirineo francés a lo largo de más de 1.000 km, en un viaje que te hace sentir como un pionero del ciclismo.

LA TRANSPIRENAICA, UNA CLÁSICA ENTRE LAS CLÁSICAS


Se trata de pasar entre 7 y 10 días pedaleando por carreteras de montaña, de trazado revirado y asfalto añejo y parcheado, subiendo y bajando sin cesar, coronando los míticos puertos del Tour de France: Peyresourde, Aspin, Tourmalet, Aubisque... Pero también una infinidad de collados desconocidos por lo que no pasa prácticamente nadie y el contacto con la naturaleza es tan estrecho como la propia carreterilla, que parece más un camino pavimentado que una carretera.

El cicloturismo minimalista es la máxima expresión de la vida simple: pedalear, comer, dormir, pedalear, comer, dormir... El cicloturismo minimalista es la máxima expresión de la vida simple y la felicidad: pedalear, comer, dormir, pedalear, comer, dormir...

Para mí, la aventura comenzó en Portbou y en una primera fase llegué hasta Vielha. No disponía de más tiempo libre, y Vielha era un punto ideal para regresar a casa en autobús. Mi intención es retomar la ruta tan pronto tenga cuatro o cinco días más y seguir en dirección a Hendaya.

Fueron cuatro días de intenso cicloturismo minimalista, con sus correspondientes vivacs, disfrutando de la bicicleta y los paisajes por carreteras tranquilísimas, comiendo baguette y fromage, y bebiendo de mil fuentes.


La ruta es un subibaja constante: docenas de puertos encadenados en pocos días. La ruta es un subibaja constante: docenas de puertos encadenados en pocos días. Aquí, en la cumbre del Col de Pailheres, de 2.001 metros, uno de los más altos de la travesía.


  • FICHA DE LA RUTA
    Inicio: Portbou (se puede llegar en tren de Renfe desde Barcelona).
    Final: Vielha (se puede volver en autobús Alsa a Barcelona, vía Lleida).
    Recorrido: 507 km.
    Desniveles: 11.300 m+.
    Duración: en 4 o 5 días.
    Orientación: track para GPS.


Entrando en Francia por Portbou, con la bici cargada para la aventura. Entrando en Francia por Portbou, con la bici cargada para la aventura.

7 CONSEJOS BÁSICOS



  1. BICICLETA
    Es una ruta pensada para bicicletas de carretera, aunque también se podría hacer con una híbrida, una tipo ciclocross o una mountain bike con neumáticos lisos o de viaje. Yo utilicé mi bicicleta rutera –una Surly Straggler de acero con ruedas de 700 mm–, a la que le monté un juego de platos de 38-24 que, con un set de piñones de 11-32, me permite subir las cuestas más largas y duras sin quedarme atrancado.

  2. NEUMÁTICOS
    Si el paso de rueda del cuadro de tu bici lo permite, mejor monta unos neumáticos anchos. Ganarás confort aunque sean más pesados, y también seguridad en los descensos. Piensa que la calidad del asfalto en una ruta de este tipo es muy variable. Puedes encontrar largos tramos con pavimentos parcheados, gravilla, agujeros... Yo usé unas cubiertas de Schwalbe Marathon Mondial de 1'6 pulgadas y me parecieron muy correctas.

  3. EQUIPAJE
    En una travesía así, en la que el objetivo es avanzar muchos kilómetros y ganar mucho desnivel cada día, es vital elegir bien el equipo y ser capaces de suprimir todo lo que no es imprescinbible.
    Si el plan escogido es dormir en hoteles, B&B, etc., el equipaje se simplifica de forma radical: no hará falta ni saco de dormir, ni esterilla, ni funda de vivac, ni hornillo... Esto supone un ahorro de casi 2 kg de peso y un volumen menos sobre la bicicleta.
    Yo sí pensaba dormir al aire libre, así que llevaba todo esto –a excepción del pack de cocina– dentro de una bolsa estanca colocada en el manillar con el Revelate Harness, un sistema que me convence plenamente. No se mueve en absoluto y no afecta a la conducción de la bici ni a las posiciones de las manos en el manillar. El resto de cosas las llevaba repartidas entre una bolsa especial de sillín de gran capacidad, una Revelate Viscacha, y el Camelbak (esto fue lo único que me pareció un error, pues con el calor húmedo de estos días tenía siempre la espalda empapada de sudor).

  4. VESTUARIO
    Escoge siempre prendas que sean versátiles y que no se solapen unas con otras. Incluye una muda ligera y cómoda que ocupe poco volumen para después de las etapas –servirá de pijama si dormimos al aire libre–. Puede constar de un par de calcetines, unas mallas, una camiseta de merino de manga larga y, sólo si vamos a lugares fríos, un chaqueta de plumas –se puede comprimir y es muy ligera y cálida–; también hay que llevar una chaqueta de lluvia, una muda de ciclismo de recambio y unas sandalias tipo hawaianas (las más ligeras que encuentres), para ventilar un poco los pies después de las etapas.

  5. HIGIENE
    El apartado de la higiene personal es, efectivamente, muy personal.  Yo para salidas cortas uso un par de toallitas húmedas al finalizar la etapa. No olvides un pequeño cepillo y tubo de dentífrico. Otra opción es dormir cerca de una fuente y darnos una "ducha", pero existe el riesgo de destemplarnos.

  6. HERRAMIENTAS Y RECAMBIOS
    Por supuesto, es obligatorio llevar las herramientas y recambios básicos para solucionar posibles averías en la bicicleta, que deberá pasar una revisión mecánica completa antes de partir. Lo básico son cámaras de recambio (un par), parches, multillave con tronchacadenas, eslabón "mágico" para reparar una posible rotura de cadena, lubricante para la cadena...

  7. NUTRICIÓN
    En un viaje así yo me decanto por comprar y consumir la comida sobre la marcha. El desgaste es elevado y hay que cuidar este aspecto si no queremos venirnos abajo el segundo y tercer día de la salida. Para el desayuno y la cena –o post cena–, llevo un mini-hornillo que funciona con pastillas de combustible sólido. El agua se calienta en un par de minutos y te permite preparar infusiones, sopas instantáneas, avena, raciones de cus-cus o comidas liofilizadas.
    El pack de hornillo, cazo y combustible para una semana ronda los 150 gramos. El cazo de titanio Esbit de 750 ml pesa 106 gramos. El hornillo, del mismo material, es muy simple y pesa sólo 11 gramos (once). Y con 6 gramos de combustible sólido (una pastilla y media) calentaba agua para dos cafés solubles de 150 ml cada uno.
    Por último, yo recomiendo llevar algunas barritas de proteína, como postre para la cena (barritas de cereales es más fácil encontrar por el camino).


Un pequeño hornillo permite calentar agua y preparar infusiones o comidas liofilizadas fácilmente. Un pequeño hornillo permite calentar agua y preparar infusiones o comidas liofilizadas fácilmente.

 

 

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