Cuestión de luces

[caption id="attachment_1219" align="alignleft" width="189" caption="Hace muchos años, un amigo y gran maestro me enseñó que la linterna frontal es una de las cosas que nunca debe faltar en el macuto."]
Sergio Fernández Tolosa -
Cuestión de luces
Cuestión de luces

[caption id="attachment_1219" align="alignleft" width="189" caption="Hace muchos años, un amigo y gran maestro me enseñó que la linterna frontal es una de las cosas que nunca debe faltar en el macuto."]

Hacer deporte en el medio natural implica fusión con el medio, ser consciente de los cambios, de los matices, de la temperatura, de las primeras luces del amanecer, de calcular la hora del ocaso, saber elegir el equipo, la compañía, el abrigo… Hace muchos años, un amigo y gran maestro me enseñó que la linterna frontal es una de las cosas que nunca debe faltar en el macuto. Tampoco las pilas. Nunca sabes qué va a ocurrir ahí fuera ni a qué hora llegarás a buen refugio.

Pese a que creo que los mejores momentos de una excursión nocturna son aquellos en los que te puedes permitir el lujo de apagar tu frontal, de esperar a que las pupilas se adapten a la oscuridad antes de seguir avanzando, a través del bosque, apartando ramas, saltando raíces, intuyendo socavones gracias a un sexto sentido y a la experiencia de muchos tropiezos, o de trepar por una ladera nevada, bajo la luz de la luna llena, que ilumina el mundo nocturno como si de una habitación de paredes encaladas se tratara, el frontal con pilas –sin ellas de poco sirve– es una herramienta imprescindible para moverse en el mundo de las tinieblas, en esos lugares tan especiales desprovistos de farolas, neones, faros rutilantes o portales iluminados.

De un tiempo a esta parte, las linternas han pasado a llamarse focos; las mini-bombillas ahora son LEDS; y las pilas de petaca ahora son baterías de litio recargables. Qué lejos han quedado los frontales PETZL Zoom, que a finales de los noventa nos parecían la linterna definitiva. Pronto aparecieron los frontales de LEDS, pero para pedalear con seguridad no eran suficientemente potentes.

Recuerdo algunos intentos de transitar en bicicleta con los focos de la época, que apenas alcanzaban un par de metros con su tenue y amarillenta luz, por la carretera local que une Horta y Cerdanyola del Vallès, cruzando Collserola. Los automovilistas que circulaban en sentido contrario al mío, en las curvas invadían mi carril, pues al no percibir ningún haz de luz de coche, moto o camión asomando tras la curva, decidían tomarla recortándola, propinándome un susto de pseudo-muerte.

Decidí que debía probar a ir por los caminos, pero mi foco era completamente insuficiente. Y lo di por imposible.

NOVEDADES IMPORTANTES
Desde hace unos tres años, en cambio, sí existe oferta de focos lo suficientemente potentes como para practicar mountain bike por toda clase de caminos con la misma seguridad que a la luz del día.

[caption id="attachment_1222" align="alignleft" width="225" caption="Con la Half Egg 900 en el manillar tengo más que suficiente para mis rutas nocturnas, incluso por trialeras."]

El año pasado tuve ocasión de probar una Lupine Wilma 6 en las 24doce de Moralzarzal y este año he estado en el Trek 12 Wild Wolf Series de Gilena con el Half Egg 900 de Natural Shine. En ambos casos, el poder de la luz es increíble. De hecho, marqué los mismos tiempos en las vueltas nocturnas que en las diurnas, y en las zonas de senderos la iluminación es tan completa que te permite ver todos los contrastes del terreno, incluso te ayuda a ir más concentrado.

Hace unos días, entrenando por Collserola, en el anonimato de la noche me colé por una trialera que nunca había recorrido –está al lado de la Carretera de les Aigües y a esa hora había partido del Barça y hacía un frío horrible, así que pensé que los guardas forestales estarían en su casa viéndolo por la tele– y pude comprobar que el haz de luz es tan potente que con los 900 lúmenes del Half Egg podía subir y bajar por aquella senda sin problema. ¡Quién los hubiera pillado a finales de los noventa! ¡Cuántas horas en el tren de cercanías me habría ahorrado!

En lo más oscuro del bosque de Collserola, el foco me alumbraba perfectamente casi 30 metros de recorrido por delante del manillar. Intenté hacer unas fotos de la zona iluminada, pero no quedaron demasiado bien (la cámara de bolsillo que llevé no captaba la luz real). Os recomiendo este blog para ver el efecto real de los focos modernos y tener más información sobre ellos: elblogdesantacruzblur.

En el mismo blog hay otro link muy interesante titulado aclaración sobre la duración de las baterías.

Y en el siguiente vídeo, exactamente en el minuto 2 segundo 20, podréis ver la diferencia entre llevar unos focos pontentes o ir con una simple linterna. Haciendo un paralelismo, la diferencia vendría a ser la que hay entre llevar las largas en el coche o las luces de posición.

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