La "Ley de los 15": se acabaron las excusas

Frío, lluvia y viento. Seguramente son los tres elementos naturales más determinantes a la la hora de decidir si vamos a salir en bicicleta o finalmente nos vamos a quedar en casa. Son nuestro talón de Aquiles. Nuestra excusa. Hay quien no puede con el frío. La mayoría odia la lluvia. Y casi nadie soporta el viento, especialmente cuando sopla de cara, que atendiendo a la Ley de Murphy, es algo que ocurre con demasiada frecuencia. Pero lo que es absolutamente insoportable es la combinación de los tres elementos. El post de hoy es sobre cómo valorar de manera objetiva estas variables y estudiar la forma en que se interrelacionan, de manera que a partir de ahora, si aplicas la famosa "Ley de los 15", sabrás cuándo debes quedarte en casa y cuándo no es absolutamente necesario.
Sergio Fernández Tolosa -
La "Ley de los 15": se acabaron las excusas
La "Ley de los 15": se acabaron las excusas

Frío, lluvia y viento. Seguramente son los tres elementos naturales más determinantes a la la hora de decidir si vamos a salir en bicicleta o finalmente nos vamos a quedar en casa. Son nuestro talón de Aquiles. Nuestra excusa. Hay quien no puede con el frío. La mayoría odia la lluvia. Y casi nadie soporta el viento, especialmente cuando sopla de cara, que atendiendo a la Ley de Murphy, es algo que ocurre con demasiada frecuencia. Pero lo que es absolutamente insoportable es la combinación de los tres elementos. El post de hoy es sobre cómo valorar de manera objetiva estas variables y estudiar la forma en que se interrelacionan, de manera que a partir de ahora, si aplicas la famosa "Ley de los 15", sabrás cuándo debes quedarte en casa y cuándo no es absolutamente necesario.



LA FÓRMULA ANTI-EXCUSAS
La fórmula o "Ley de los 15" me fue revelada en un lugar y en unas circunstancias muy especiales. Estábamos en remojo cual garbanzos dentro de una poza de aguas termales, en el sur de Islandia, y empezamos a hablar con una pareja de cicloturistas que vive en las montañas Rocosas, concretamente en Crested Butte, Colorado (EEUU). La temperatura exterior rondaba los 5ºC. Soplaba un viento de aproximadamente 25 km/h. Y llovía tímidamente. Por suerte, teníamos casi todo el cuerpo sumergido en un agua cálida –a más de 35ºC– y con aroma a azufre que nos mantenía el organismo a los debidos 36ºC.

Cuando se acercaba el momento de partir, nuestros interlocutores dijeron: "llueve a 2, el frío no pasa de 3 y el viento está entre 2 y 3, así que todo ello suma 7 o 8... Se puede pedalear".

Humedad, frío y viento son tres variables a tener en cuenta cuando hacemos ejercicio al aire libre. El objetivo es mantener el cuerpo a 36º C. Humedad, frío y viento son tres variables a tener en cuenta cuando hacemos ejercicio al aire libre. El objetivo es mantener el cuerpo a 36º C.

Estaban aplicando la "Ley de los 15". Le asignaban un valor a cada variable, entre 0 y 10 –siendo 0 la negación de esta variable y 10 el nivel más alto que se pueda imaginar–. Luego sumaban las tres cifras. Si el valor resultante no pasaba de 10, la decisión era incuestionable: se pedaleaba. Si se acercaba a 15, empezaban a dudar. "Aquí cada cual tiene su límite. Hay quien pedalea con 20, pero el nuestro está en 15".

Yo desde entonces procuro aplicar esta fórmula. Es muy útil porque te ayuda a relativizar. Sí, está lloviendo, pero en realidad llueve sólo a 3, y un día te pilló por ahí una lluvia de 8 y no pasó nada, porque el frío era de 3 y el viento de 1. O aquella otra vez, en que el viento era de 9, pero ni llovía ni hacía frío. O aquella otra en que hacía frío, pero no llovía ni hacía viento...

Un baño termal reconstituyente en mitad del desierto frío del corazón de Islandia. Un baño termal reconstituyente en mitad del desierto frío del corazón de Islandia.

Ah, sí, he añadido una pequeña pero destacable norma al reglamento: si una de las 3 variables alcanza el nivel 10, aunque las otras dos sean 0, mejor no salir. En ese caso, un buen libro y un poquito de yoga le sentarán magníficamente bien a tu cuerpo y a tu mente.

Por supuesto, huelga decir que para disfrutar de un día de bicicleta con frío, lluvia y viento, de estos que suman 15 o más, hay que ir preparado. Cabeza, pies y manos son las partes del cuerpo que resulta más importante proteger.

Pies secos, pies calentitos, pies felices. Pies secos, pies calentitos, pies felices. Invertir en unas buenas botas de ciclismo es clave para disfrutar del pedaleo en cualquier circunstancia.

 

Te recomendamos

El nuevo Peugeot 508 apuesta por cambiar tu concepto de berlina...

En noviembre queremos que cuides de ti...

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...