Pedales de Cantabria: viajar a dos ruedas

¿Deporte en ayunas? "Eso, yo, ¡nunca!". Tomando energías en el buffet del hotel, porque nunca se sabe lo que nos espera.
Sergio Fernández Tolosa -
Pedales de Cantabria: viajar a dos ruedas
Pedales de Cantabria: viajar a dos ruedas

¿Deporte en ayunas? "Eso, yo, ¡nunca!". Tomando energías en el buffet del hotel, porque nunca se sabe lo que nos espera.

Cuatro días de cicloturismo de montaña, disfrutando del mountain bike por sendas que surcan acantilados herbosos y unen playas de ensueño, bosques impenetrables que crecen entre laberintos de karst y viejos caminos que trepan hasta aldeas perdidas en los albores de los tiempos… Pedales de Cantabria es una ruta autoguiada de 230 km y 5.400 m+ que invita a explorar un territorio sorprendente.

Porque viajar en bicicleta es mucho más que pedalear de un lugar a otro. Es otear paisajes distintos, escuchar acentos distintos, paladear sabores distintos, aprender vocablos distintos…


© Fotos: Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker (www.conunparderuedas.com)

Acantilados de San Juan, durante la primera etapa de Pedales de Cantabria. Surcando los acantilados de San Julián, durante la primera etapa de Pedales de Cantabria.

Día 1: Santoña - Castro Urdiales
48 km / 1.350 m+ / 1.350 m-


La primera etapa nos llevará desde la espectacular playa de Berria hasta el emblemático y animado casco viejo de Castro Urdiales. Entre medio, tres ascensiones y un sinfín de paisajes que combinan los acantilados de costa –con varios sectores de divertidos y vertiginosos senderos–, los bosques de eucaliptos y el auténtico y bucólico paisaje rural cántabro. Pasaremos por el puerto de Santoña y haremos un breve transfer en una barquita hasta la playa de Laredo. Tras superar la zona de acantilados, la ruta nos conduce hacia el interior, por las cuestas del Alto de Guriezo –algunas llegan al 23%–, haciendo escala en la iglesia de San Vicente de la Maza, donde comienza la tercera y última ascensión de la etapa.
· Dormir en Berria: es más que recomendable pasar al menos una noche en el hotel Juan de la Cosa, especialmente en la habitación 230 (impresionantes vistas). El desayuno buffet es de campeonato.
· Dormir en Castro Urdiales: la organización reserva en una hostería muy agradable del centro de la ciudad. A falta de un garaje de bicis, no ponen problema alguno para meter las bicis en la habitación.
· Cenar en Castro Urdiales: La Cierbanata, una taberna muy auténtica que abrió en 1923. No os perdáis sus patatas fritas con tres salsas, ni sus croquetas de jamón o chipirón. ¿Quién dijo que los ciclistas sólo comen pasta?

Trayecto en barca hasta la playa de Laredo. Trayecto en barca hasta la playa de Laredo, un atajo incluido en el forfait.

Día 2: Castro Urdiales - Rasines
70 km / 1.850 m+ / 1.760 m-


Es la etapa reina de Pedales de Cantabria, no sólo por la distancia a recorrer y los desniveles a superar. Todo lo que vemos y vivimos la convierte en una especie de viaje dentro del viaje: el conjunto monumental de Puebla Vieja, situado sobre el peñón del puerto de Castro Urdiales, la Vía Verde que nos eleva hasta las antiguas minas de Alén, la cumbre del panorámico Ventosoa (727 m), el embalse del Juncal y su viejo canal, por el que rodamos durante 3 km, pasando varios túneles, la bucólica y divertida senda que viene después, la subida "imposible" al Alto Lodos (nosotros la hicimos sin echar pie a tierra!!!), el enorme menhir, la escultura del mamut…
· Para comer: en Casa Juancho, que es punto de sellado de la ruta, nosotros comimos unos suculentos bocadillos de tortilla con chorizo. El sitio es perfecto (hay terraza), porque se llega a eso de las 13 h y se encuentra entre el descenso del Ventoso y la ascensión al embalse.
· Dónde dormir: la organización nos reservó habitación en una casa de turismo rural de Rasines en la que la propietaria cocina de maravilla.

Amanecer en el puerto de la monumental Castro Urdiales, punto de inicio de la segunda etapa. Amanecer en el puerto de la monumental Castro Urdiales, punto de inicio de la segunda etapa.

Bosques cántabros. Bosques, bosques y más bosques...

Día 3: Rasines - Solares
49 km / 1.400 m+ / 1.440 m-


Es una etapa realmente distinta del resto. En la zona de la Sierra de Sel nos toca echar pies a tierra y empujar la bicicleta en un par de rampas. El paisaje hace que el esfuerzo merezca la pena. Pedaleamos durante horas enlazando continuos toboganes por una inmensa balconada kárstica con vistas al mar, una especie de laberíntico roquedal formado por inmensos monolitos cortados por la acción del agua. Conviene llevar mucha agua –no hay fuentes en muchos kilómetros– y también un buen picnic para comer disfrutando de las vistas.
· Dormir y comer en Rasines: En el comedor del hotel Casa Enrique paran a comer los mejores gastrónomos y sumillers. Nos sirvieron una cena deliciosa a base de pisto a la vizcaína, bocartes, zancarrón de ternera y, de postre, su famoso Tupinamba. Ni se os ocurra pedirle pasta a Don Enrique.

Pistas forestales entre eucaliptos y montañas de karst. Pistas forestales entre eucaliptos y montañas de karst.

En el Alto Lodos, con Alberto, responsable de la ruta, y el emblemático menhir a media asta. En el Alto Lodos, con Alberto Larrondo, responsable de la ruta, y el emblemático menhir a media asta.

Día 4: Solares - Santoña
65 km / 770 m+ / 820 m-


Sin apenas esfuerzo, por pistas y caminos, se llega a la bahía de Santander. La ruta cruza la ría de Cubas y alcanza las Dunas de Loredo, para colarse por una extasiante senda que nos lleva durante más de 4 km a lomos del acantilado, sobre prados verdes y pozas de agua transparente, hasta la espectacular Playa de Langre. Siempre con el mar por escenario, la ruta nos obsequia con inolvidables sectores de divertidas sendas que sortean bosques de eucaliptos, dunas, playas y marismas, que se alternan con algunas zonas más turísticas. Después de comer en Isla, entramos en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja, donde pedaleamos sobre el puente de roca del molino de mareas de Santa Olaja, un ejemplo de tecnología ecofriendly del siglo XIV.
En la playa de Berria, el viaje llega a su fin. Alberto Larrondo, responsable de la ruta, nos entrega el maillot de finishers y diversos obsequios realmente sabrosos –sidra y sobaos–. Es el momento de partir. ¡¡¡Hasta la próxima, Cantabria!!!

Postales de otros tiempos, en Cantabria. Postales de otros tiempos, en Cantabria.

El divertido sector por el antiguo canal del embalse de Juncal. El divertido sector por el antiguo canal del embalse de Juncal.

ES BÁSICO SABER...


Pedales de Cantabria se puede hacer todo el año, aunque la primavera, el verano y el otoño son las estaciones ideales.
2º La ruta está pensada para hacerse en tres, cuatro o cinco etapas, aunque también se puede dividir en seis.
3º Es una ruta exigente a nivel físico, con algunos tramos técnicos, ciclable en un 99% del recorrido.
 Predominan los caminos y pistas, algunas de ellas con pendientes acusadas, pero también hay tramos de sendas. Este año se han hecho algunos cambios, reduciendo los sectores de asfalto, con una etapa entera prácticamente nueva.
La ruta se sigue con el track para GPS que Pedales de Cantabria proporciona a todos los inscritos.
5º La organización ofrece un servicio de transporte de equipajes opcional, totalmente recomendable para pedalear libres de peso y disfrutar plenamente de las etapas.
6º Todos los inscritos disponen de un libro de ruta que deben sellar en diversos puntos de control. Suelen ser bares, restaurantes y hoteles en los que podemos parar a recuperar fuerzas.
Los finishers que completan la ruta reciben el maillot exclusivo de Pedales de Cantabria, además de un pack de obsequios con productos de la región.

Perlas en forma de senda en la última etapa de Pedales de Cantabria, muy cerca de la bahía de Santander. Perlas en forma de senda en la última etapa de Pedales de Cantabria, muy cerca de la bahía de Santander.

Te recomendamos

En noviembre queremos que cuides de ti...

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...

Lo retro está otra vez aquí, ¡y este complemento no podía ser menos!...