Kilian Jornet: el atleta sobrenatural

El atleta catalán saca provecho de su físico portentoso y no para de acumular récords
Xan Pita -
Kilian Jornet: el atleta sobrenatural
Kilian Jornet: el atleta sobrenatural

Es único. y en esta ocasión lo decimos literalmente. Durante años, los españoles hemos triunfado en lo que sea. Llámale Fórmula 1, baloncesto, tenis o fútbol. Pese a todo, continúan existiendo atletas que son perfectos desconocidos, generalmente profesionales de disciplinas tirando a minoritarias. Sin importar lo buenos que sean.

Vamos a hablar de uno de ellos. De un catalán que va camino de romper absolutamente todos los récords. De hacer Historia. Así, con mayúscula. Se llama Kilian Jornet y es el rey de la montaña.

Algunos datos

Frecuencia cardíaca

Máxima: 204ppm
En reposo: 34ppm

Sus 34 pulsaciones por minuto en reposo son propias de un atleta de fondo de élite, pero lo realmente llamativo de estos no se puede reflejar en números. Nos referimos a la capacidad de Kilian de permanecer cerca de su máximo. Y es que su corazón aguanta durante cuatro o cinco horas el ritmo que un corredor bien preparado de unos 25 años soporta tan solo unos cuatro o cinco minutos.

Altura y peso

Altura: 171cm
Peso: 56kg

Kilian es delgado, con un nivel de grasa muy bajo y un peso muscular eficiente; característica corporal ligada al tipo de deporte que se practica. De hecho, el cuerpo de Jornet se ha ido transformando precisamente como resultado de una actividad física muy dura que utiliza el consumo de grasa como principal fuente de energía; de ahí que nunca se acumule.

Masa corporal:

Índice de Grasa Corporal 8%

La musculatura también se adapta. Kilian tiene que estar equilibrado. Por un lado, desarrollar una musculatura fuerte, capaz de aguantar las subidas y bajadas de grandes pendientes naturales. Y, por otro, debe vigilar el volumen y no ganar demasiado: el exceso de peso muscular se convierte en una carga en carreras de larga distancia.

Capacidad aeróbica

VO2 Max: 85ml /kg/min

Su consumo máximo de oxígeno es increíble. Hay quien lo explica apuntando a la altitud en la que ha vivido desde pequeño, factor que comparte con los indios tarahumaras de México, capaces de correr cientos de kilómetros a la semana, o los fondistas del valle del Rift, en África, que dominan las carreras de fondo en atletismo.

Publicidad

Los principios del entrenamiento según Kilian Jornet

Principio de Individualidad

Cada persona es única. No solo sus características morfológicas y fisiológicas son diferentes; el hombre es algo más que la suma de estas partes. Es un error esperar reacciones idénticas entre dos individuos que realizan el mismo trabajo. Este principio es fundamental porque indica que no se trata de copiar lo que hacen los otros.

Principio de especificidad

El entrenamiento tiene que reproducir lo más parecido a las características que encontraremos en la competición. Para correr por montaña, tendremos que entrenar en la montaña, en senderos técnicos. O buscar lo que más se le parezca. 

Principio de sobrecargas

Un entrenamiento es una carga, un trabajo, y necesita un descanso para poder asimilarla. Las cargas se pueden acumular y luego hacer un periodo de descanso para recuperarlas, antes de llegar al sobreentrenamiento.

Principio de continuidad

Es mejor entrenar poco en continuidad que mucho un día y luego descansar una semana. La continuidad es básica para mantener un buen nivel físico.

Principio de recuperación

La recuperación es parte del entrenamiento. Y tiene quizá más importancia incluso que la etapa activa. Y recuperar no es entrenar: es estar relajado, hacer estiramientos, desconectar

Descubre más sobre esta leyenda en su página web oficial.

Publicidad
Te recomendamos

En noviembre queremos que cuides de ti...

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...

Lo retro está otra vez aquí, ¡y este complemento no podía ser menos!...