Cura así tus fobias

Los miedos patológicos pueden poner en riesgo la salud. Hay una solución: enfréntate a ellas y véncelas.
Men's Health -
Cura así tus fobias
Cura así tus fobias

Puede que te sientas identificado con el caso de Adam Metzger, un neoyorquino que de niño salía corriendo en cuanto veía una jeringuilla. Con 29 años, los médicos todavía le causan pavor. Científicos norteamericanos han descubierto que los hombres somos un 24% menos propensos a ir al médico que las mujeres. Todo un problema, la verdad. Evitar al médico es peor para la salud tanto a corto como a largo plazo. Así que, ánimo, lucha contra tus miedos.

Problema: agujas (aicmofobia)

Según un estudio de la Universidad de Toronto (Canadá), la aversión a las agujas es uno de los motivos por los que la gente no se vacuna. También puede impedirte hacerte análisis de sangre y recibir medicamentos por vía intravenosa. No tomar penicilina en un momento dado no es ninguna tontería.

Solución:

Concéntrate en una palabra o en un punto en el techo mientras respiras profundamente con el diafragma. Unos ejercicios sencillos de meditación reducen la ansiedad. Hazlo durante cinco o diez minutos antes de ir a la consulta, y luego retómalos a medida que se acerque el momento fatal.

 

Publicidad

Problema: médicos (iatrofobia)

Si te tiemblan las piernas en cuanto entras en el ambulatorio, puede que la lectura de la presión sanguínea que te hagan luego no sea fiable. Hay médicos que lo llaman hipertensión por bata blanca, un trastorno que puede ser el primer indicio de síndrome metabólico.

Solución:

Cuéntale el miedo a tu médico. En muchos casos, el doctor puede darte unos consejos sobre esta forma de hipertensión que sean suficientes para calmarte la ansiedad. Si la medición de la presión sanguínea sigue siendo imprecisa, mídetela tú mismo en casa. Estarás más relajado en tu sofá.

Publicidad

Problema: sangre (hemofobia)

El análisis de sangre es la forma más sencilla de detectar trastornos como la diabetes, el colesterol alto e, incluso, el cáncer. También sirve para diagnosticar la anemia, la inflamación y determinadas enfermedades de transmisión sexual. Si no lo haces, estás jugando con fuego.

Solución:

Fácil: no mires la sangre. A los hombres no les gusta demostrar que tienen miedo. Se fuerzan a mirar, y luego no van al médico porque están demasiado ansiosos. Admite que te da miedo la sangre y luego aparta la mirada tranquilamente. El médico no se reirá.

Publicidad

Problema: operaciones (tomofobia)

En un estudio realizado en Grecia, el 81% de los 400 pacientes quirúrgicos participantes sufría ansiedad antes de operarse; y de esos, el 65% tenía miedo de no despertar de la anestesia. Si has llegado a saltarte una endodoncia por esta fobia, piensa que estás poniendo en riesgo tu salud.

Solución:

Admite que el riesgo es extremadamente bajo. El índice de fallecimiento por anestesia en pacientes sanos es de solo cinco entre un millón. Eso es más seguro que cruzar la calle en una ciudad grande. Así que deja de pensar que va a pasar algo terrible y confía en los profesionales.

Publicidad
Te recomendamos

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...

Ha llegado la hora de ponerle fin al problema y optar por el microinjerto capilar en ...

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...