¡Sácale el máximo partido a un masaje con estos consejos!

Entérate de las consignas básicas que debes tener en cuenta cuando recibas uno y conoce todas sus ventajas y beneficios
Men's Health -
¡Sácale el máximo partido a un masaje con estos consejos!
¡Sácale el máximo partido a un masaje con estos consejos!

Después de todo un año trabajando 40 horas (¡o más!) a la semana, el verano es el momento perfecto para descansar, relajarse y desconectar. De todos modos, el cuerpo tiene memoria y acumula el cansancio, así que tampoco estaría de más que acudieras de vez en cuando a un especialista para tratar el agarrotamiento muscular, ya que el estrés, la cantidad de horas que pasas sentado y la rutina pueden acabar afectando a tu bienestar físico.

Así pues, una solución práctica y una apuesta segura son los masajes. De hecho, son la forma para destensar la musculatura, para aliviar los dolores que puedas tener y para devolverle toda su elasticidad y capacidad de movimiento. Pero esto es como todo, si tienes pensado empezar a recibir masajes (que deberías), tienes que mentalizarte para hacerlo como es debido. Ten en cuenta estos consejos que ha recopilado el centro de relax Templo del Masaje para sacarles el máximo partido y para prepararte para el descanso.

1. Si vas a iniciar un tratamiento continuo de masajes, dale descanso a tus músculos entre sesiones. Esto es como cuando vas al gimnasio, debes dejarles un tiempo para que se recuperen debidamente. “Lo ideal es que exista un plazo de 24/48 horas entre masaje y masaje, porque cuando actúas sobre una parte del cuerpo, éste tarda un tiempo en reaccionar; y lo normal es que tarde entre uno y dos días en recuperarse”, apunta Maribel Corpa, una de sus fundadoras.

2. Tras recibir un masaje, no retomes la actividad frenética de golpe, regálale a tu cuerpo un poco de tranquilidad. “Es importante que después de recibir el masaje no te aguarde ninguna actividad que contrarreste la recién recibida dosis de relajación. Puedes ir a pasear o con los amigos, pero ni se te ocurra volver corriendo al trabajo, hacer la compra o incluso ocuparte de los niños”, remarca la experta.

3. En el momento de acercarte al especialista que te tratará, desconecta. No debes llegar la sesión de masaje nervioso, con prisas y con la cabeza puesta ya en la siguiente tarea. Y durante el propio masaje, es vital que no contraigas los músculos ni que entrecortes la respiración. Aun así, si estás en manos de un buen masajista, éste se dará cuenta y te pedirá que aflojes, que relajes.

4. Repón líquidos tras el masaje. Después de un buen masaje es necesario beber agua, comer frutas aguosas o incluso bebidas isotónicas. Ten en cuenta que el propio masaje sirve para ‘romper’ las contracturas (es decir, los ‘nudos’ de fibras), pero al mismo tiempo se fraccionan depósitos de tóxicos acumulados, como el ácido láctico, que son los que generan las agujetas», explica la especialista. De esta forma, al beber agua se facilita la limpieza de estas sustancias.

5. No abandones. Esto es, una vez más, como el gym. Si vas una vez, poco vas a progresar. Si necesitas relajarte o incluso tratar un dolor focalizado en una zona, no sirve una sesión y ya está. Lo ideal sería un masaje a la semana para progresar adecuadamente, aunque incluso con uno cada 15 días sería suficiente. Hay que establecer una rutina para que se pueda tener una evolución favorable.

 

Beneficios de los masajes

Vale, bien. Pero quizás ahora te estés preguntando qué beneficios puede aportarte un masaje, ya que quizás piensas que no lo necesitas. Pues no son pocos...¡Fíjate!:

- Aumentan el flujo sanguíneo.

- Facilitan el retorno venoso, con lo que aumenta la recuperación del músculo.

- Estimulan la corriente linfática, de tal forma que pueden ayudar a eliminar el ácido láctico y otros residuos.

- Mejoran la nutrición muscular, el tono, la elasticidad y la contractilidad.

- Estimulan el sistema inmune.

- Eliminan las células muertas de la piel, así que ayudan a tonificarla. 

- Disminuye el estrés, y produce una relajación profunda física y mental.

- Segregan de endorfinas, es decir, hormonas de la felicidad. De este modo, tendrás sensaciones placenteras y satisfactorias. 

- Facilitan el retorno venoso, con lo que aumenta la recuperación del músculo.

- Estimulan la corriente linfática, de tal forma que pueden ayudar a eliminar el ácido láctico y otros residuos.

- Mejoran la nutrición muscular, el tono, la elasticidad y la contractilidad.

- Estimulan el sistema inmune.

- Eliminan las células muertas de la piel, así que ayudan a tonificarla. 

- Disminuye el estrés, y produce una relajación profunda física y mental.

- Segregan de endorfinas, es decir, hormonas de la felicidad. De este modo, tendrás sensaciones placenteras y satisfactorias. 

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