Enfréntate así al sol de verano

Evita los riesgos de nuestro astro rey y prevén sus efectos nocivos.
Martín Iraola -
Enfréntate así al sol de verano
Enfréntate así al sol de verano

Que uno no puede pasarse horas asándose al sol es algo que ya deberíamos tener más que asumido. De hecho en Australia, por ejemplo, en Nueva Gales del Sur, el estado más poblado de Australia, las camas de bronceado están prohibidas por ley. Y no fue una decisión gratuita. Se basó en un estudio en el que se descubrió que aquellas personas que utilizaron las camas de bronceado al menos una vez tenían un 41% más de posibilidades de desarrollar cáncer de piel.

Así las cosas, en pleno verano uno debería extremar las precauciones para evitar el daño solar. Pero tampoco te pases: un poquito de radiación llegada de los cielos puede hacer maravillas. Esto es lo que deberías hacer cuando andes fuera de casa.

Ponle una lámina a tu vida

Un estudio realizado por la Universidad de Washington en Seatle (EE.UU.) dice que somos más propensos a desarrollar cáncer en el lado izquierdo de nuestro cuerpo. Y no se debe sólo por llevar el brazo colgado en la ventanilla del coche. El problema es que, por lo general, las ventanas del coche bloquean los rayos UVB que causan cáncer, pero no los UVA, que también provocan la dichosa enfermedad además de envejecimiento de la piel. Si conduces con mucha frecuencia, deberías plantearte instalar en tu coche unas láminas solares. Son fáciles y económicas (te recomendamos la marca 3M). Y asegúrate de que estén homologadas.

Protégete como es debido

La mayoría de las cremas hidratantes tienen distintos niveles de SPF pero si supones que pueden sustituir al protector solar, ten por seguro que acabarás con la cara roja. En los tests de SPF, el índice de protección obtenido se basa en la cobertura de dos miligramos por centímetro cuadrado de piel. La mayoría de nosotros aplica un tercio de esa cantidad, sobre todo, cuando utilizamos hidratantes faciales. Por lo tanto, conseguimos una protección menor que la que se indica en la etiqueta. Utiliza siempre un protector solar sobre la crema hidratante.

Controla tus tiempos

La indigestión solar (es decir, la insolación de la toda la vida) es un problema muy real. Y lo puedes sufrir aquí mismo, no hace falta que te vayas al Sáhara. Una simple y breve exposición de 30 minutos puede provocar escalofríos, náuseas e hinchazones. Todo provocado por el sistema inmunitario mientras trabaja para reparar tu piel. Por cierto, la indigestión solar afecta a cualquier persona, pero puede ser más grave si estás a tratamiento con antibióticos con tetraciclina.

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