Cómo ascender (sin convertirte en un trepa)

No existe la fórmula del triunfo infalible, pero estos consejos te ayudarán.
Diego Vázquez -
Cómo ascender (sin convertirte en un trepa)
Cómo ascender (sin convertirte en un trepa)

Si algo tienen de bueno las épocas de recesión económica, o llámalo crisis (aquí no nos vamos a andar con eufemismos baratos), es que son capaces de despertar lo mejor de cada persona profesionalmente y fomentar la competencia sana. Sólo hay que buscar la otra cara de la moneda. Te obligas a ti mismo a ser mejor, más creativo, más profesional, más riguroso. Llegados a este punto, nosotros te mostramos el camino y tú eliges cuál tomas. Primer camino y que no te recomendamos: el conformista. Puedes resignarte en esta etapa de tu vida y preocuparte más por conservar tu empleo que por tomar riesgos razonables y ascender. Pero nosotros te vamos a mostrar el sendero que siguen los que alcanzan el éxito sin necesidad de dar codazos a sus compañeros.

1. Persuade a los de arriba

¿La casa por los cimientos? Error. Despierta el interés en tu jefe y demuestra tus intereses de la forma correcta. Marca la diferencia. No se trata de que tengas muchas ideas, sino de que sepas sacar provecho de las pocas que tengas, trasládaselo a tu jefe, sé activo, haz propuestas y aprende a comunicarte con tus superiores. Aumenta tu productividad. Esto no quiere decir que te pases largas jornadas trabajando, sino que sepas sacar provecho de esas horas. Sé omnipresente en un tema específico e infórmate sobre él cada día. Después de todo, tu jefe no tiene muchos problemas “generales”; tiene problemas específicos. Y si te haces experto en uno o dos de ellos, tu jefe re-currirá a ti más a menudo y podrá darse cuenta de tu valía. Así es como te acabarás convirtiendo en imprescindible.

Convence a tu superior convenciéndote a ti mismo, traslada una idea y fundaméntala con hechos y datos concretos, plantea la respuesta a preguntas que puedan surgir: ¿por qué soy necesario?, ¿por qué soy el indicado? Hazlo en persona. Si consigues contagiar esa pasión que te mueve por tu trabajo y la sustentas con rigurosa información, tienes el sí; en caso de una negativa, tranquilo, espera un tiempo y vuelve a insistir pero sin llegar convertirte en un tipo cansino que siempre repite lo mismo.

Publicidad

2. Potencia tu marca personal

Se trata de que mejores la “empleabilidad” no sólo cuando busques trabajo sino también cuando lo tengas. Explota tu creatividad y proyecta tu marca personal. No es el qué, es el cómo. La forma de trasladar un mensaje o presentar un proyecto es la llave que abre la puerta para darle la visibilidad a tu trabajo. Crea valor añadido mediante la sinergia entre el análisis y tu intuición, y no te olvides, sobre todo, de proyectarlo, de darlo a conocer. Rompe la barrera de lo convencional. Alfonso Alcántara, autor del libro #Superprofesional y coach de directivos y profesionales lo tiene claro: “Marca lo que quieres vender; reputación es lo que te compran; profesionalidad, lo que demuestras. Marca es estar en la mente de los clientes que quieres que te encuentren”, afirma el especialista.

Todo se reduce a poner tu sello en todo lo que hagas porque todo eso te afecta a ti y a lo que vayan a pensar los demás de tu persona. Alcántara, que es también un célebre conferenciante sobre este tema, destaca la necesidad de analizar lo que emites si no te gusta lo que recibes.

Tu marca personal debe incluir la especialización; hoy en día el mercado cada vez es más específico. Detecta tus cualidades más destacables y explótalas. “La máxima especialización equivale a la máxima incultura”: por esta vez es mejor que no hagas caso al gran José Ortega y Gasset. ¿Qué te va a dar más puntos? ¿Decir que eres periodista deportivo o que dominas perfectamente la actualidad del equipo de fútbol de tu ciudad? Si tú cambias, tu entorno cambiará contigo. Reinvéntate. Oh, pero si he hecho un cursillo de tal en la Universidad de Harvarcete. ¡Eso no es reinventarse! Cambia de hábitos, redirige tu camino, adopta otras estrategias, busca nuevas formas de pensar y de hacer.

Publicidad

3. Organiza bien tu tiempo

Tu empleo

Organízate correctamente para ser más competente (aún, que no dudamos que lo seas). Haz primero lo que menos te apetezca y así te lo habrás quitado de encima. Elabora una agenda de trabajo con todo lo que tienes que hacer y en el orden en que lo ejecutarás. Ten tu espacio de trabajo ordenado. ¿Cómo vas a ser más productivo y eficiente si no puedes dar rápidamente con el material que necesitas? Controla las pausas, el descanso es necesario, lo que hay que evitar es la pérdida de tiempo (esos saludos demasiado largos o esos descansos cortos pero que se prolongan en el tiempo).

Tu vida 

Establece objetivos graduables: no vas a hacerlo todo en un solo día. La fórmula perfecta es la del “pasito a pasito”. Márcate objetivos pequeños y alcanzables, poco a poco, escalón a escalón; cuando te des cuenta habrás subido varios pisos. ¿Por qué vas a hacer algo que no te gusta en un momento en que lo estás dando todo en tu vida laboral? Busca las tareas que te motiven a mejorar y aprender más, y la mejor forma de hacerlo es disfrutando de lo que haces y encontrando cosas que te gusten. Busca esa finalidad pero recuerda que vas a tener que hacer tareas que no te gusten y en ellas también tendrás que darlo todo. “Lo que te hace ganar es esforzarte también cuando no te apetece”, afirma Rafa Nadal.

Publicidad

4. Cuida de los tuyos

Al final, todo se reduce a las relaciones interpersonales: si cuidas de tus compañeros, ellos harán lo mismo por ti. Respeto, compañerismo, trabajo en equipo, pero tampoco hay que ser tonto por ser tan bueno, ten en cuenta la cara oculta de esta situación. Quien a día de hoy es tu compañero mañana puede clavarte un puñal. Así que crea un ambiente agradable sin exponerte demasiado. Nada de criticar al jefe o a los compañeros, porque después se puede volver en tu contra. Tampoco estamos diciendo que esto sea una jungla, pero intenta ser transparente y correcto estés donde estés. En definitiva: no hagas nada que después pueda ser utilizado en tu contra. En cambio, si eres amable, siempre habrá alguien que te deba algún favor.

Básicamente se trata de ser profesional, hacer bien tu trabajo y “saber estar”. Que hablen de ti y que te conozcan es la mejor forma para que ganes puntos en tu trabajo. Si eres desconocido para tus compañeros y para tus superiores, nadie pensará en ti para promocionarte. Consigue generar confianza, respeto y compromiso en el ambiente laboral para seguir creciendo. Y trabajarás mucho más a gusto que con gritos y desconfianzas.

No tengas miedo a preguntar: todo el mundo tiene dudas; se trata de que consigas hacer llegar las preguntas de la manera adecuada. Tus preguntas deben demostrar que quieres hacer mejor tu trabajo. Interésate también por el trabajo de tus compañeros, incluso si están en otros departamentos o poco tienen que ver con el tuyo. Demostrarás interés por todo el proceso de trabajo y también se sentirán valorados. Y tú tendrás una visión global que te puede ser muy útil.

Publicidad

5. ¡A por tu objetivo!

Las empresas cada vez miran más los perfiles de las redes sociales a la hora de contratar a alguien. Especialización, te lo repetimos, ya sea que estás trabajando o formándote, es lo que llama la atención. Alfonso Alcántara sostiene que la forma en la que buscas las oportunidades crea la reputación sobre el modo en el que trabajas. Situación laboral: desempleado. ¿Aporta esto algo de valor añadido a tu currículum o a tu presencia on line? No. Pues no lo pongas. El modo en el que buscas tu empleo y cómo aprovechas las oportunidades es una información de gran relevancia para el reclutador. También puedes tener un trabajo que no te motiva y estar planeando un salto a otra empresa. Quejarte de tu actual empleo es lo peor que puedes hacer. En cambio, destacar en una especialidad diferente a tu puesto está enviando un mensaje mucho más interesante.

Y fórmate. Siempre puedes aprender algo más y eso dice mucho de ti. No te conformes con lo que has aprendido porque ya te sirve para salir del paso. Tampoco hagas másters en un ataque de titulitis. Busca la formación complementaria que te dirige hacia tu objetivo y que, de paso, te gusta.

Lo que, en definitiva, te acabará distinguiendo de tus compañeros de trabajo es tener un objetivo, saber dónde quieres estar y, una vez decidido, ir a por todas para alcanzarlo. Establece un método y escucha antes las palabras de Alcántara: “El mejor método no es el más fácil, sino el que funciona”. Conoce cuál es la estrategia de captación de una empresa, conoce tu sector, eso de echar currículums a tutiplén, bueno, puede sonar la flauta, pero ten tu “futuro empleo” en la mente y crea ese método para alcanzarlo.

Publicidad
Te recomendamos

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...

Ha llegado la hora de ponerle fin al problema y optar por el microinjerto capilar en ...

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...