Palabras prohibidas

Si tienes que decirle algo mientras practicáis sexo, hazlo con el vocabulario adecuado si no quieres lamentarlo.
Eduardo G. Gabalda -
Palabras prohibidas
5 frases que no deberías decirle a tu chica

El amor puede ser un lío (y no sólo en la cama), pero para facilitar un poco las cosas, a veces es necesario iniciar una conversación difícil. Y no pasa nada si lo haces con tacto. Tienes que aprender el vocabulario necesario para tratar temas delicados. Te ayudará a satisfacer más a tu pareja. De hecho, en un estudio publicado en el Journal of Couple & Relationship Therapy se observó que la comunicación es el factor más crucial para el éxito de una pareja: es aún más significativo que el sexo. Por eso deberías hacer una pausa antes de abrir esa bocaza y decir algo que lamentarás. Hemos hablado con los expertos para descubrir cómo puedes sacarle el mejor partido a una charla que quizá preferirías evitar y seguir disfrutando de buen sexo.

FRASE 1

“Ese orgasmo ha sonado fingido”

No la acuses. Trata la cuestión lejos del dormitorio y de la forma más natural posible. Prueba a decirle: “Conmigo no tienes que fingir un orgasmo. Quiero que nuestra relación sea totalmente honesta”. Potenciarás el respeto mutuo, dentro y fuera de la cama.

FRASE 2

“Ahora no gracias, prefiero leer"

Tienes permiso para estar cansado, vale, pero mejor prueba con esto: “No puedo creerme que te esté diciendo esto, pero estoy demasiado cansado”. Luego pídele un aplazamiento (la  mañana siguiente) y dile que entonces le darás todo lo que quiera. Es muy importante tranquilizarla de que no has perdido el interés.

 

FRASE 3

“Quiero probar algo raro contigo"

Ya la tienes con la mosca detrás de la oreja. Si le dices: “Sé que es raro, pero…”, lo más probable es que tu pareja se ponga a la defensiva. Un modo más inteligente: “Tengo curiosidad sobre el bondage. ¿A ti qué te parece?”. Iniciando una conversación en lugar de obligarla a decir sí o no le dará tiempo para pensar.

 

FRASE 4

“Disfrutaría más del sexo si te hicieras una prueba de enfermedades infecciosas"

El mensaje que ella oye es: “Sospecho que tienes una enfermedad infecciosa”. Y eso no es precisamente lo que más le pone. Así que dale un giro al guión diciéndole que quieres hacerte tú la prueba para su tranquilidad.

FRASE 5

“¿Se supone que esto me tiene que gustar?"

Díselo así y quedarás como un capullo. En vez de eso, demuéstrale que tú también quieres mejorar. Dile: “¿Qué es lo que te gustaría que te hiciera más, o menos, en la cama?”. Cuando te toque a ti contarle lo que te gusta o no será todo oídos. Un truco: suelta la queja entre dos cumplidos y colará aún mejor.

 

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