Luke Evans: "Tiene que ser duro ser un chico hoy en día y tratar de estar siempre en forma"

El actor estrena en Netflix 'El Alienista', un thriller psicológico lleno de giros inesperados.

Julio César Ortega / Fotos: Netflix

-
Luke Evans: "Tiene que ser duro ser un chico hoy en día y tratar de estar siempre en forma"
Luke Evans: "Tiene que ser duro ser un chico hoy en día y tratar de estar siempre en forma"

Lo suyo son papeles de tipos duros y algo atormentados. No en vano, Luke Evans (Gales, 1979) tiene uno de los físicos más imponentes del panorama actual, además de dar clases magistrales de estilo cada vez que pisa una alfombra roja. Su último papel es el de John Moore en la serie El Alienista que Netflix estrenó el pasado 19 de abril. Se trata de un thriller psicológico basado en la novela The Alienist de Caleb Carr, publicada en 1994. Está ambientada en los años de oro en la ciudad de Nueva York, tras la guerra de Secesión americana. Lászlo Kreizler (interpretado por Daniel Brühl) es un alienista (nombre que recibían los psicólogos en la segunda mitad del siglo XIX, antes del nacimiento del psicoanálisis en 1896 y la psicología moderna) dedicado a estudiar nuevas patologías mentales, que sigue la pista de un asesino en serie de niños. A Kreizler y Moore los acompañan en la trama Sara Howard (interpretada por Dakota Fanning), una ambiciosa secretaria decidida a convertirse en la primera mujer detective en un cuerpo de policía.

Nos hemos sentado junto a Luke Evans en un hotel del centro de Londres para charlar sobre este trabajo y, de paso, abordar la tan poco comentada presión estética a la que los chicos también se ven sometidos.

Háblanos un poco de tu personaje en El Alienista.

“John Moore es un ilustrador de The New York Times y es el mejor amigo de Lászlo Kreizler, El Alienista. Fueron a Harvard juntos y son amigos desde entonces. Podría describir de primeras a John Moore como ‘un alcohólico altamente funcional’. Tiene el corazón roto porque su prometida le ha engañado y vive con su abuela. Viene de una familia bien, siempre ha tenido dinero pero no muy claras sus metas en la vida. Sí, es ilustrador de The New York Times, pero no es un trabajo real para él en esa época, así que en realidad va flotando un poco por la vida. Frecuenta burdeles, lo que también ayuda a entender lo que aporta en la trama. Es un personaje roto y muy interesante. Como es ilustrador, su amigo Lászlo Kreizler le pide que le ayude con la investigación dibujando bocetos de las escenas del crimen, como la del niño que aparece mutilado bajo el puente de Williamsburgh. Es una tarea desagradable que no quiere hacer; él en realidad quiere estar en un barco tomando champagne rodeado de mujeres guapas. Pero esto es la salvación de John Moore: la responsabilidad que adquiere dentro de la investigación le da la oportunidad de tener una meta en la vida. Ahí es donde podrá verse el desarrollo de este personaje, y cómo afronta sus demonios y su pasado. Y cómo sale por el otro lado siendo una persona muy diferente”.

¿Dirías que John Moore es tan oscuro como lo son gran parte de tus personajes anteriores?

“Emmm… [duda], en realidad él no es oscuro per se. Yo diría que es complicado. Ha tenido que enfrentarse a mucha angustia. Le han afectado muchas emociones. Pero no es oscuro. Sin embargo, Lászlo Kreizler sí lo es, tratando de meterse en la cabeza del asesino en serie. Ese no es el lugar donde John Moore quiere estar. De hecho, no es ni de lejos uno de los personajes más oscuros que he interpretado”.

 ¿Qué tiene El Alienista que no hayamos visto ya y qué podemos esperar de la serie?

“Es una historia con motivaciones muy complejas. No existe en ella una fórmula estándar para dar con el asesino en serie. Es más sobre los personajes que se presentan en el episodio 1. Conforme avanza la historia, se va viendo cómo están alienados de su propia vida, de quienes tienen alrededor, cómo sufren sus propios demonios y cómo su pasado afecta a su presente, tanto en lo que hacen de manera individual como en equipo. Es fascinante ver cómo en Estados Unidos, conforme la serie iba avanzando, los fans iban compartiendo en redes sociales aspectos muy específicos que en realidad no tienen nada que ver con el asesino en serie. Pero son detalles tan interesantes como los de la trama central. Es tan intrigante que para el episodio 2 ya estás completamente atrapado”.

A lo largo de tu carrera, ¿cuál de los papeles que has interpretado dirías que ha sido el más duro?

“El más duro de interpretar… [se queda pensativo]. Yo diría que Drácula fue uno de los más difíciles. Era un hombre desgarrado, sabiendo que por una decisión lo perdería todo pero lo salvaría de algún modo. Fue difícil interpretar ese dilema. Pero fue bonito que la gente me parase casi a diario para decirme lo mucho que les había llegado el personaje, porque había un ser humano detrás de ese vampiro. Era la historia de un buen hombre que se perdió por el camino al tomar las decisiones erróneas”.

¿Cómo tiene que ser un papel para ser elegido por ti?

“¡Diferente! Distinto al último que haya interpretado o que haya hecho nunca. Ese es, probablemente, uno de los mayores retos en interpretación. Mi opinión es que tienes que ir a por esos papeles y esos guiones que te reten y te aporten cosas que nunca antes hayas tenido. Yo me aburro muy fácilmente, así que tengo que divertirme, tiene que haber una chispa cuando leo un guión. No me gusta cuando me ofrecen algo muy parecido a lo que he hecho antes sólo porque han visto que he encajado en un papel similar. Ese es el reto más grande”.

Y, hablando de retos, ¿qué hay de tu entrenamiento? Muchos de tus personajes exigen que estés en forma. ¿Cuál ha sido el más desafiante en este sentido?

“Cuando rodé Anna [Luc Besson, 2018] antes de Navidad en París y Moscú, empecé a entrenar como en el mes de junio o julio. Empezamos el rodaje en noviembre. Y, cuanto mayor te haces, más duro es mantenerte en forma [ríe]. Pero también lo es adquirir un determinado aspecto para un papel en concreto. Se trataba de hacer algo muy desafiante y por requirió mucho compromiso por mi parte. La dieta es lo más importante; tienes que ser muy disciplinado. No suelo mantener una dieta estricta a lo largo del año, creo que es bueno relajarse. Nunca dejo de entrenar, pero no llevo un régimen tan estricto como cuando estoy preparando un papel en concreto. La preparación de Drácula fue probablemente la dieta más intensa a la que me he sometido. Tenía un entrenador que casi vivía conmigo, me daba de comer, ¡me llevaba al gimnasio después de haber estado rodando durante doce horas en el set! Fue absolutamente de locos. ¡Era como una máquina! No tenía apenas grasa corporal. Es algo que no podría mantener para siempre, pero en aquel momento lo hice y me vi bien en la película. Él es un guerrero, está limpio de grasa, podía combatir con cualquiera. ¡Trabajo hecho! Después, relax y a afrontar el siguiente reto. Conforme voy cumpliendo años, creo que es importante mantenerme en una forma relativamente buena, sin dejar irme mucho porque, si no, luego el camino de vuelta es demasiado largo. Pero un término medio es mi modo saludable de estar bien y es mi consejo”.

 Ahora mismo, ¿cómo entrenas?

“Entreno unas cinco veces por semana, incluido el fin de semana si no he podido hacerlo durante el resto de días. Es difícil cuando estoy rodando, porque resulta agotador. Pero trato de buscar el momento y, si no puedo entrenar tanto, cuido mucho la dieta. ¡La alimentación es el 80%! El entrenamiento es la parte fácil, porque cuando estás en el gimnasio, te pones y entrenas durante una hora. Pero la dieta es lo más complicado para mí, que adoro los dulces, me gusta el vino, el aperitivo... ya sabes, todo eso no es muy bueno para la dieta que digamos. También quiero disfrutar de la vida, así que procuro buscar el equilibrio. Hay días que me miro en el espejo y me digo 'Está bien' y otros en que es más tipo '¡Joder! Tengo que ir al gimnasio', pero así es la vida, no estamos siempre en la misma forma. Hay meses en que eres muy disciplinado y te ves muy bien y otras veces en que estás de vacaciones o es Navidad, pero, ¿a quién le importa? Estamos bombardeados por imágenes de cuerpos perfectos en Instagram, por ejemplo, así que no es fácil… Yo lo llevo bien porque tengo 38 años y entiendo que nunca seré así, pero para un chico joven tiene que ser extremadamente difícil. Esa presión que sufren con un bombardeo diario puede hacerles pensar que, si no tienes un cuerpo así, no eres tan bueno como ellos. ¡Y eso es tan ridículo! Creo que no se trata tanto de verse bien como de tener un aspecto saludable. Porque si tienes un aspecto saludable, tienes una opinión saludable de cómo deberías verte. No tienes que tener los mejores abdominales del mundo. Lo primero es gustarse a uno mismo, y luego viene todo lo demás. Tiene que ser difícil ser un chico joven en el mundo de hoy y tratar de estar siempre en forma. Puede que sencillamente no tengas la genética para verte igual que el tío de al lado. Yo era uno de esos chavales flacos sin músculo, así que puedo entenderlo perfectamente”.

Ahora que hablas de chavales, tú te criaste en un pueblo muy pequeño de Gales como el hijo de dos Testigos de Jehová. ¿Qué influencia tuvo eso en ti? ¿Fue duro?

“Duro… no. Bueno, el colegio sí fue duro. Pero mi vida en casa fue maravillosa. Estaba muy unido a mis padres. Tenía un buen grupo de amigos Testigos de Jehová. Pero el colegio fue muy difícil. Sufrí un acoso brutal. Y sí, me afectó. No sé cómo dejó de afectarme de adulto, porque me fui del pueblo para poder ser actor y vivir mi vida. La verdad es que eso consume a tantos adolescentes, el hecho de no ser el centro de atención... ¡la mayoría de los niños no son el popular! Yo nunca fui popular. Pero, si pudiera hablar con mi yo de entonces, me diría: ‘Chaval, no te preocupes; cuando tengas 16 años podrás dejar el colegio, harás un nuevo grupo de amigos y empezará tu vida’. Pertenecer a una religión que me identificaba de un modo tan obvio como los Testigos de Jehová, con una indumentaria particular y tocando a las puertas de los vecinos… no gustábamos a la gente. Pero, con el tiempo, he visto que aquello me ofreció resilencia. Eso contribuyó a crear la persona que soy hoy. Así que estoy orgulloso de haber atravesado todo aquello en unos años tan cruciales”.

Muchos de tus personajes son hombres fuertes. Y dices que esos años tan duros forjaron tu personalidad. ¿Te consideras un hombre fuerte?

“En algunos aspectos, sí. Pero en otros no. Incluso el hombre más fuerte del mundo tiene sus puntos débiles. Nadie es impenetrable. Pero sí, diría que soy mentalmente fuerte y siempre he sido muy ambicioso. Una vez supe lo que quería hacer, fui a por ello. Pero también soy bastante sensible. A veces necesito reafirmación, a mis seres queridos… ¡A veces sólo necesito a mi madre! [Ríe]. A veces no necesito a nadie, y sencillamente estar solo. Siempre he sido muy reservado a la hora de afrontar los problemas, lo cual no siempre es bueno. Pero eso se aprende de pequeño. Sólo los niños aprenden a procesar las cosas solos, porque en ocasiones no tienen hermanos con los que hablar, y los padres son padres… Así es como lo aprendí yo. Pero abrirse también es saludable. Un problema compartido es un problema a medias”.

 ¿Y qué es fuerza para ti?

“A eso me refería con lo de ser feliz y estar satisfecho con quien eres por dentro, antes de estar tan preocupado por tu aspecto. Eso es duro para los adolescentes, cuando hoy en día están rodeados de cuerpos 10 que lo son todo. Pero incluso el tío con el cuerpo más alucinante envejecerá, se volverá fofo, engordará… ¡todo irá hacia el sur en algún momento! [Ríe]. Sí, cuida tu aspecto, pero la verdadera fuerza está dentro. Encontrar la alegría de ser quien eres, sea lo que sea, es lo más importante. Porque, si te avergüenzas de quien eres, afectará absolutamente a todo en tu vida. Así que yo digo que encuentres tus músculos mentales y emocionales, y asegúrate de que están bien fuertes antes de preocuparte por lo demás. Eso sí lo conservarás cuando tengas 80 años”.

netflix.com/es

Te recomendamos

El nuevo Peugeot 508 apuesta por cambiar tu concepto de berlina...

En noviembre queremos que cuides de ti...

¿Qué pasa cuando eres deportista pero tu cuerpo rechaza alimentos como los cereales, ...

Las fibras capilares son una gran solución contra la pérdida de pelo...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

Puedes entrenar en casa igual (o mejor) que en un gimnasio...